Últimos posts
Ventisca
Aquel 2 de julio el verano arrojaba turistas europeos a ritmo creciente sobre la nacional número uno. Al mediodía, a la altura de Pasajes, la serpiente de vehículos se apretaba nerviosa, sin dejar apenas espacio a las hormigas locales que, iniciado el verano, seguíamos usando el trayecto para acudir o volver del trabajo.
Con arrojo juvenil, me arrojé a la corriente del tráfico, para no eternizarm...
Cástor Olcoz
7 comentarios
Ventisca
Al acercarme ayer al banco a realizar una operación de rutina, topé junto a la ventanilla con uno de los pobres, que solicitan habitualmente nuestra ayuda en esa zona y solemos socorrer -extraño verbo socorrer, si cede uno a la ligereza de conjugarlo en presente-. El pobre en cuestión, como es obvio, gestionaba sus ahorrillos con absoluta normalidad. He aquí, pensé, un dato-anécdota que los puntuales cronistas de la posmodernidad todavía no han registrado: Vivimos una époc...
Cástor Olcoz
6 comentarios
Ventisca
Más de mil ovejas, guiadas por media docena de burros, circularon por el centro de la capital, en el marco de la XV Fiesta de la Trashumancia, reivindicando la conservación de las vías pecuarias y la defensa de la trashumancia. Tras subir la Cuesta de San Vicente, las ovejas recorrieron la calle Mayor hasta llegar a la Puerta del Sol, para acabar el recorrido en la plaza de la Independencia.
Presenciando casualmente la manifestación reivindicativa y silencios...
Cástor Olcoz
8 comentarios
Ventisca
Caminando a media tarde por la zona de Oquendo, al acercarme al jardincillo próximo al domicilio de Los Baroja donde el busto de Don Pío soporta la fama sobre un pedestal, vi cómo el viento agitaba un rosal que rozaba obstinado la nuca del escritor. Observé de cerca al autor de Zalacaín, y percibí en su rostro el gesto de quien resiste estoico las cosquillas de un rosal, y al momento, una especie de sonrisa agradecida para el viento de poniente que, como todas las tardes, le traía aromas de...
Cástor Olcoz
7 comentarios
Ventisca
El año pasado, cuando aquí se celebraba la feria del libro, visité Redu, pequeña aldea belga con una población de 450 habitantes. Redu, a una hora de Bruselas y Luxemburgo, a dos horas de la cuenca del Ruhr y loas Países bajos, y tres horas de París, es el pueblo del libro.
. Aunque su historia se remonta a la época de Carlomagno, el pueblo se ha hecho famoso en nuestro tiempo por su transformación total. Pueblo agrícola durante siglos, dio un giro completo durante la reciente revoluc...
Cástor Olcoz
3 comentarios
Ventisca
Hace quince años, un día lluvioso de mayo, como hoy, viajando por el norte de Luxemburgo, mi mujer y yo llegamos a Vianden, localidad de 1500 habitantes, capital del cantón que forma parte del distrito de Diekirch, muy cerca de la frontera con Alemania. El pueblo se alza junto a un risco coronado por un grandioso castillo que domina el valle del Our. En la Edad Media fue capital de una poderosa dinastía condal.
Armados de paraguas, gabardinas, cámaras y bolsos, iniciamos la subida al...
Cástor Olcoz
3 comentarios
Ventisca
"Hasta no hace mucho se limitaban a lavarnos el cerebro; ahora, sin que hayan clausurado esa lavandería, han ampliado el negocio para llevar a cabo una tarea adicional que Osvaldo Bayer ha llamado con acierto "el práctico oficio de lavar la conciencia".
La conciencia, "esa propiedad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales", es ahora el territorio a someter, a invadir, a conquistar. La conciencia viene a ser el Irak del 92. De ahí la educación para el ol...
Cástor Olcoz
5 comentarios
Ventisca
Qué desconsuelo ver a un niño llorar en la calle… Me he detenido a contemplar el fenómeno, incoherente donde los haya, pues los niños del primer mundo no lloran, y qué sonrojo, verlo lagrimear sin motivo, caminando de la mano de su madre, verlo lamentarse sin ganas, sin prisas, rutinariamente, en el tono justo y odioso de quien posee el secreto para lograr el capricho de la jornada.
. He ahí un niño, pensé, sano, bien vestido, aseado, alimentado y protegido, llorando en plena calle, mientr...
Cástor Olcoz
9 comentarios
Ventisca
Esas dudas prendidas al cristal de la mirada, caprichos no son, sino aporías, que la resaca del llanto arroja por los arrecifes del pensamiento, donde generan devaneos otoñales, que en duermevela naufragan, como rebaños trashumantes, de verbos sin descendencia.
Cástor Olcoz
6 comentarios
Ventisca
En los pueblos apenas pasa nada en primavera; a veces, el espectáculo del día es la noche, toda llena de estrellas, con su cuerno de luna troceada y creciente asomando por el horizonte.
Desde el ventilado corredor que da a la campiña -la casa era un navío surcando hacia la altura-, contemplé la otra noche la inmensidad del cosmos, me asomé al infinito de la noche callada, y con los guiños de los astros y el eco...
Cástor Olcoz
8 comentarios