06 Abr 2014

Magia

Escrito por: kikamondelo el 06 Abr 2014 - URL Permanente

Draghi ha hablado y la magia de sus palabras hizo que todas las bolsas europeas subieran.

Magia potagia.

Ni más ni menos dijo que el BCE, entidad que preside gracias a ser un “hombre de oro”, no dudaría en emplear instrumentos no convencionales para afrontar el “riesgo” de deflación en la zona euro.

Me da la risa.

Este mamporrero de casi primer nivel, hará lo mismo que ha venido haciendo antes de su entrada formal como presidente del banco de todos los europeos: defender a su amo, LA BANCA GENOCIDA europea.

¿Cómo lo hará? Sencillo: creando más dinero ciber.

Apuesto por ello.

Pena me daban quienes el mismo jueves 3 de abril, decían en “La noche en 24 horas” de la 1 de RTVE, que menos mal. Esta vez había sido rápida Europa. Las cosas iban a mejorar.

El 22 de diciembre de 2011, una operación conjunta de la FED yanqui, el BCE y el FMI, inyectó de golpe un billón y medio de dólares a la BANCA GENOCIDA EUROPEA.

Hubo un columnista de El País, que dijo que a España le había tocado la lotería.

Un lince.

Ese mismo mes, el banco PÚBLICO europeo, había metido también en el sistema financiero medio billón de euros; en febrero de 2012, volvería a ingresar otro medio billón.

Total: casi de tres millones de dólares yanquis.

Estas operaciones fueron las más llamativas.

Pero ya Trichet había hecho lo mismo en agosto de 2011.

Imposible cuantificar cuánto dinero PÚBLICO se ha dedicado a salvar bancos europeos PRIVADOS.

Porque Draghi también habló en agosto de 2012, y dijo algo parecido: haré lo que sea para salvar el euro y “créanme, será suficiente”.

De golpe, bajaron todos los diferenciales de intereses de las deudas nacionales del continente, en relación a la alemana: la prima de riesgo.

Hay veces, cuando interesa, que se equivale prima a intereses.

Falso.

No paran de mentir y de propagar, de propaganda, la mentira.

Y es de tal calibre que resulta imposible de creer.

Antes de empezar “La Sexta Noche”, hubo una serie de “Al Rojo Vivo” especiales, con ocasión del 25S.

En uno de ellos, el economista José Carlos Díez dijo que el tesoro español no había colocado la mitad de la deuda emitida.

No puedo recordar cuál fue. Sí que tengo un enlace con El Confidencial informando en septiembre de 2012, de que Alemania no pudo vender toda la suya en “los mercados”.

http://www.elconfidencial.com/mercados/2012/09/05/alemania-pincha-en-la-subasta-solo-consigue-colocar-la-mitad-de-lo-previsto-4405

Increíble.

Así que yo miré una y otra vez las declaraciones de Díez en ese programa. Era tal mi estupefacción.

Es muy notable la desaparición de este economista educado en NEOBURREZ, pero con sentido común. Eso le lleva a decir muchas cosas inconvenientes para el sistema. Ha pasado de salir en muchas tertulias a casi no vérsele el pelo.

Estamos metidos en una red de mentiras que cada vez tienen que ser más gordas para tapar la anterior.

Se nos ha vendido reiteradamente que el problema de sistema financiero español eran las cajas de ahorro. Los bancos estaban en la división de la excelencia. Nunca han necesitado dinero público.

¿Entonces? ¿Qué son las inyecciones constantes, además de las citadas, de dinero público del BCE?

Porque lo que hizo Draghi para salvar el euro fue dar crédito a los bancos al 1 por cien, para que compraran deuda pública.

Dinero a chorro de todos los europeos, que nunca se ha dedicado a actividad productiva alguna: no hay crédito. Y ya llevamos sin él desde la intemerata.

El “hombre de oro” implementó el llamado programa LTRO (Refinanciación de operaciones a largo plazo): más dinero a raudales para todos los bancos europeos.

La opacidad y la falsedad más ruin son ley, así que difícil cuantificar la cantidad ingente que se le ha dado, sólo a cambio de comprar deuda pública: los ciudadanos somos los rehenes de los préstamos.

Nuestros impuestos van a parar íntegros a esa BANCA GENOCIDA que mata ciudadanos quitándoles la salud, la educación, la atención digna, la casa, el pan y el trabajo...

Pero claro, parados y trabajadores cobrando miserias, ni consumen ni pueden pagar sus hipotecas.

El impago en este sector crece cada día. No digo cifras porque tampoco hay datos claros.

Claro está también, que cada día los bancos se van hundiendo más: no hay negocio más que el de asfixiar hasta la muerte a ciudadanos europeos, que ni pagan lo que deben porque no pueden, ni gastan porque no tienen.

Y llegamos al bucle, naturalmente.

Pero el SISTEMA sigue en pie porque da una patada hacia el vacío y los medios que controla -todas teles y periódicos más conocidos- cuentan otra realidad.
Así que estamos en franca recuperación.

Dicen.

Sin embargo, la deflación habita en la zona euro, desde hace tiempo.

BANCA GENOCIDA hace trampas y mantiene inflación de décimas, porque sube lo que le da la gana la energía y el IVA, impuesto por el que los pobres pagamos el estado a los ricos.

El estado que quieren los ricos: policía y cárcel.

Quienes han provocado la crisis llevan las riendas de la “recuperación”.

Resultado: deflación, economía muerta.

Friedman, capo de la NEOBURREZ, la consideraba imposible. En el muy remoto caso de que se produjera, se resolvería tirando dinero a puñados desde los aviones.

Es lo que hace Draghi; sólo que en vez de dar dinero a ciudadanía, la da a los bancos.

Y no se saldrá del guión.

El catecismo NEOBURRO es más sagrado que la Biblia.

Pero es una auténtica colección de necedades, desmentidas la lo largo y ancho del planeta en todo el siglo XX.

Basura que no sirve para nada.

No les valió en 2010, cuando atacaron salvajemente a Grecia para que la BANCA cuya mamporrera más preclara es la angelita, cobrara sus deudas.

Estos PSICÓPATAS NEOBURROS no tienen límite ni en su codicia ni en su perversidad.

Bueno sí. Putin ha dado un puñetazo en la mesa y merkel se ha escondido en su madriguera.

Es tan inteligente la angelita, que repitió la misma jugada en Ucrania que hizo en los 90 en la extinta Yugoslavia.

Angelita, nena, mucha física, no sé si cuántica, pero de sumar y restar poco: no hay dinero ni p'a las balas necesarias excepto para guerras inciviles.

Invadieron y ocuparon Grecia; pero no bastó.

Al poco, Irlanda y Portugal.

Tampoco.

Y después España e Italia.

No hubo rescate país no gracias a rajoy, personajillo que no voy a calificar por su insignificancia supina.

Mamporrero de pacotilla, con ineptitud extrema.

La razón hay que buscarla en los “mercados”: no se creerían tamaña magnitud de dinero ciber de golpe.

Así que lo que hicieron fue ponerle otro nombre: rescate bancario.

Tampoco les valió.

Han ido metiendo HUMO en el sistema financiero cual torrente en época de deshielo en los Alpes, pongo por caso.

Pero llega la deflación. La llevan maquillando la tira de tiempo.

Hacen continuas trampas en el solitario; recesión no porque son tres meses seguidos de “crecimiento negativo”; deflación tampoco porque los precios suben décimas con las estafas de la gasolina y la luz.

Pero ya me he hartado de decirlo: la realidad se impone siempre y se mete en tu casa sin cita previa.

Y la realidad ha llegado en plena campaña de “recuperación”.

No pasa ná, dice el “hombre de oro”, quien con sus mágicas palabras reactiva la “macro”.

Sí pasa, Mario, NECIO imperturbable.

La BANCA GENOCIDA a quien sirves como jefe de plantación de esclavos, no puede sacar de donde no hay.

Ha hecho dinero por dinero sin apoyarse en base real alguna, y en cualquier momento puede caer al abismo.

Hay que pagar intereses a los Fondos de Inversión, SICAVs y demás.

Y que dé gracias Draghi de que sólo son los intereses, y no el llamado principal: las grandes fortunas como las de Amancio Ortega, ganadas gracias a la deslocalización de sus fábricas (¿a Bangladesh y Brasil?, por decir algo), también han especulado.

Hasta el Banco de Santander apostó por Madoff, aquél de la estafa piramidal -igual que las preferentes- que pagó con cárcel antes que nadie.

En USA claro.

Europa no ha encarcelado a nadie.

Pero sólo era un cabeza de turco a la que ya no se puede recurrir.

Pagar intereses a los grandes y pequeños fondos o SICAVs.

Intereses que se abonan con los impuestos indirectos que pagamos los ciudadanos, ya más que exhaustos, al consumir.

Y no consumimos.

Y no sé hasta cuándo podrán crear más dinero ciber, a golpe de asiento en hoja excel, para calmar a “sus clientes”, cada vez más mosqueados ante la posibilidad de quedarse sin nada.

En cualquier momento se puede desatar el pánico entre ellos.

Están a un tris de derrumbarse.

Repiten jugada por enésima vez.

Puede colar y ganar otra vez tiempo.

O no colar.

Y se acabó el cuento. Punto y final.

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31 Mar 2014

Pobres

Escrito por: kikamondelo el 31 Mar 2014 - URL Permanente

Hoy he seguido “Las mañanas de cuatro” y me he vuelto a encontrar con Lucía Caram, otro miembro de la iglesia que reclama justicia.

La cosa venía a cuento de la negación del inefable Montoro de las cifras de pobreza en España. Al final, la monja ha dicho lo que llevo diciendo mucho tiempo: ATERRICEN.

Sí hay pobreza, cuanto menos, NECIO Montoro; la hay y por todas partes.

Hace un par de días moría Jomián, el chaval de trece años a quien la cospe -tan ínfimo es su ser que su nombre debería ser escrito con tipos micro; ni qué decir de mayúsculas- rebajó su pensión de invalidez absoluta y, no contenta con ello, los cerca de cuatro cientos euros asignados para atender su graves problemas, se abonarían una vez la madre presentara todas las facturas.

La mujer, en paro, tuvo que desplazarse 200 kilómetros para trabajar por menos de mil euros, y dejar a su hijo en manos de sus hermanos que, como bien se vio en televisión, eran un equipo. Ellos solos suplían lo que el estado tendría que haberle proporcionado: enfermeras para darle de comer; auxiliares para mantenerlo en buen estado; o fisioterapeutas para impedir aún más su atrofia muscular.

Murió.

Aun así, en ese hogar viven cuatro personas más, que tienen que sobrevivir con los novecientos euros que su madre gana a doscientos kilómetros de allí.

¿Cuántos más han muerto en Castilla La Mancha?

No los de progenitores pudientes. Según informó el portavoz de los dependientes de la autonomía de la ínclita, los diputados peperos con hijos dependientes, cobraban puntualmente sus ayudas y en ningún caso habían visto sus pensiones recortadas.

¡Qué cosas!

Quienes pueden reciben ayudas y quienes no, la cospe espera a que se mueran, para que Castilla La Manche ahorre.

Supongo que novecientos euros para cuatro personas será riqueza para Montoro. Ya no está Jomián, y ellos, tan ricamente, vivirán con esa enorme cantidad para pagar casa, luz, agua, comida, sanidad y educación.

Ya les llega.

Jomián sería una anécdota si no fuera porque es la política oficial pepera en este ámbito y en todo el país: esperar a que los dependientes mueran y muerto el perro se acabó la rabia.

Y en éstas, Montoro niega la pobreza galopante de la sociedad española, donde la clase media es cada vez menor, cuando no inexistente según las zonas del país.

En cualquier caso, ya muy media-media.

La monja Lucía Caram, también catalana de adopción, como lo es de nacimiento Teresa Forcades, ha levantado la voz.

Y su voz levanta ampollas a estos peperos católicos que no son más que los mercaderes del templo, a quienes Jesús expulsó sin miramientos mientras les decía que habían convertido la casa de su padre en una cueva de ladrones.

Nunca mejor dicho.

Aquí va a la cárcel quien pasa droga desesperado por no poder la hipoteca de su casa y, equivocadamente, ve la solución en convertirse en “mula” de cualquier cártel de droga; pero los grandes expoliadores del país siguen tan felices en sus casas de lujo.

Si, en sus casas; porque cada vez más, cuando pisan la calle los abucheos son constantes.

Eso sí, ya se encarga la policía de crear cordones de seguridad para protegerlos.

Policía que pagamos todos.

Estos NEOBURROS dieron la vuelta al calcetín en todo el planeta menos en Europa.

Hasta ahora.

Ya se sabe, la URSS estaba cerca y no convenía soliviantar a la ciudadanía mucho.

El objetivo era crear anticomunistas; y para ello, bien valía una misa.

Tuvimos un pacto social que nos distinguía del resto del mundo.

Podíamos filosofar sobre la libertad, como hoy lo hacen los preclaros peperos, recitando los rancios mantras que nos inoculaban en la escuela.

Católica por supuesto.

Tu libertad acaba donde empieza la del otro”. Cuántas veces habré oído la frase en el franquismo.

Filosofía barata que olvidaba intencionadamente que, cuando no hay qué comer y falta el techo, la libertad es algo muy distinto.

Cuando hay hambre, lo primero es comer; cuando no hay techo, lo primero es encontrar uno donde resguardarse.

Déjense, peperos GENOCIDAS, de divagar sobre la libertad cuando hoy en España hay hambre y mucha.

Me duele mucho más la infantil por razones obvias: a este paso, volveremos a los españoles bajitos, mal alimentados con pan y tocino.

Pero me perforan cual flecha el corazón todas.

¿Cuántos ancianos están desasistidos? ¿Cuántos cincuentones viven en su coche o debajo de un soportal de cualquier plaza?

¿Cuántos.,.?

Se rompió el pacto de la Transición hace mucho. La diferencia es que ahora esa ruptura afecta a muchísimos más.

Quieren que volvamos hacia atrás como los cangrejos.

A la España de iletrados, algunos bachilleres y escasos licenciados, muchos de ellos con título obtenido gracias a las amistades familiares.

Papá descolgaba el teléfono y el profesor le aprobaba la asignatura.

Así era en el franquismo.

Habría listos en las clases altas. Pocos, pero alguno habría.

Hoy creo que lo que se dice listos sí; inteligentes no.

Pero por experiencia directa, sé que esas llamadas existían.

A fin de cuentas, España es su cortijo por voluntad divina; los demás estamos aquí para servirles.

Pero el asunto no es español sino mundial.

La ley de la selva para ellos, mientras nosotros pagamos el poco estado en el que creen: el de la represión y las cárceles.

O sus AVES como el de Alicante, que apenas gana veinte minutos a su antecesor.

Obras faraónicas para comisiones también faraónicas.

Lo suyo, lo de los peperos, no es trabajar. Es robar; dinero público y el que se presente.

Roban con la luz, con el agua, con el teléfono...

Les viene de cuna. Nacieron en la España que vive de la sangre de la otra.

No es de extrañar que la reforma fiscal de los “sabios” NOEBURROS incida fundamentalmente en el IVA, y deje a un lado a las SICAVs y el fraude de las multinacionales.

Por contra, se sacan de la manga sorteos para denunciar al electricista que te hace una chapuza en casa y cuyo IVA elude.

Poca recaudación obtendrán de subir el pan y demás al 21 por ciento.

Ahogarán más al ciudadano de a pie, pero por mucho que suban 11 puntos el dichoso IVA, a 30 céntimos la barra de pan, no se saca mucho.

Van a por nosotros; a por todos, excepto a por esa élite inepta e incompetente que quiere hacer retroceder a la moviola y llevarnos al medievo, previo paso por la postguerra y demás.

Han llegado para crear gran pobreza y desigualdad.

Vaya término ése para definir lo que llana y simplemente es pisotear al ciudadano para robarle hasta la vida y subir sobre su cadáver.

Y si protestas, leña al mono.

Así sólo se llega al estallido social.

Y como los partidos de la izquierda renovadora están en el parlamento, nadie encauza esa ira que se palpa en el ambiente.

Que dios nos coja confesaos.

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09 Mar 2014

426 euros

Escrito por: kikamondelo el 09 Mar 2014 - URL Permanente

Cuando llega el día 10 de cada mes con sus 426 euros, más de cien ya están comprometidos.

Puede ser que ya haya pasado la luz o la cuota de un seguro privado.

Lo tengo desde hace años por la Asociación de la Prensa de Alicante; cuando la emisora de radio de su propiedad daba beneficios, la cuota era gratuita.

Aquéllos eran otros tiempos.

Años ha que la emisora no da un céntimo; pero yo necesito ir cuatro veces al año tanto al odontólogo como al oftalmólogo.

Prestaciones que no me daba la seguridad social; menos aun hoy.

De manera que no puedo prescindir de él.

Soy poco amiga de los médicos; por uno de ellos tengo el ojo derecho con tensión alta y edemas en la córnea.

Pero con la vista y la boca no se juega.

El seguro ha ido subiendo: este año pago 96,10 euros cada dos meses.

Y el recibo pasa el primer día del mes que toque.

Cómo hace dos meses me fue imposible pagarlo, pasé días muy malos. Llamaba continuamente a la compañía; tenía terror a que me dieran de baja.

A ver quién me atendía en la sanidad pública en tiempo y forma.

Las listas de espera para especialistas son tremendas en el País Valenciano.

Mismamente la California de Europa, como diría el más votado del mundo mundial, Francisco Camps.

Y llevaba razón: a California la quebraron políticos corruptos con la ayuda de ENRON, la compañía de energía que vendía humo, pero subía como la espuma en bolsa.

Hasta que se destapó el pastel.

Como California, el País Valenciano ha ido quebrándose pasito a pasito, desde que en 1995 llego el PP al poder.

Aquí no hay para pagar farmacias, medicinas vitales, comedores escolares, dependencia..., y un largo etcétera.

De manera que tiemblo sólo con pensar en que me faltara el oftalmólogo.

Me devolvió la visión del ojo después de treinta años sin que nadie detectara los edemas que tengo en la córnea.

Y desde entonces sumé un colirio más a los dos que ya tenía que ponerme irremediablemente.

En total tres; dos de ellos no los financia el sistema. Los tengo que pagar íntegros.

Y suben cuando les da la gana. Las farmacéuticas tienen el privilegio de no poner el precio en el envase. Cuando el lector de la botica lee el código del medicamento, lee su coste en ese momento.

Dejé el colirio antiedema un par de meses y me quedé entre brumas.

No puede prescindir de él si no quiere prescindir de su vista”, me dijo rotundo el facultativo.

Pero son más los que no me financia el sistema. Por ejemplo, la melatonina, muy eficaz para el insomnio y sin efectos secundarios.

En su lugar, te dan droga dura que te engancha y te da un sueño “a plazos”.

La melatonina va de maravilla, a razón de 16 euros el frasco. Dos por mes

Imposible de sostener.

Y no ha estado nunca en el listado de medicamentos subvencionados con nuestros propios impuestos.

Pues bien, la factura de la farmacia sube y mucho cuando ya vas a cumplir 59 años.

Y si te “recortas”, puedes poner en peligro tu vida.

Me pasó va a hacer casi un año.

Cuando es día 10 de cualquier mes, ya te has gastado más de cien euros en sanidad.

Luego viene lo demás.

Estoy sola, pero la casa gasta casi igual que si la habitarán cuatro personas.

La luz cuesta un mínimo que no discrimina cuánta gente vive en la casa.

Así que yo, aunque gaste muy poco, veré como en abril me vuelven a pegar un meneo de un 18 por ciento de incremento en la mitad fija del recibo de la dichosa luz.

De poco vale que me pusiera todas las bombillas de bajo consumo; que apenas ponga la calefacción; que no tenga ni vitrocerámica ni secadora.

Pagaré más.

No me libro de los 50 euros mensuales, en el caso de que no encienda el aire acondicionado para calentar a 20 grados una casa muy fría.

Menos mal que en Alicante hace buen tiempo.

Del agua tampoco me libro de, mínimo, 30 euros por mes, cobrados trimestralmente.

O sea, no pago menos de 90 euros de agua, a pesar de que una persona sola está lejos del consumo de una familia.

Fumo sí. Del tabaco de liar. Ése que el grandioso ZP subió de golpe de 16 euros a 23: casi un cincuenta por ciento de sopetón, sin tener en cuenta que quienes fumamos este tabaco somos los que menos tenemos.

Hoy compro o me regalan latas de 11,55 euros.

Su coste real no pasará de los cuatro euros.

Alucinas en Canarias del precio del tabaco y el alcohol.

Allí no hay impuestos especiales INDIRECTOS. Los más injustos porque gravan sea cual sea la renta de quien lo consume.

Tiene buena prensa subir los impuestos al tabaco y al alcohol. No tanto a la gasolina.

Amenazan con subir la bombona de gas de 17 a 25 euros.

También somos los más pobres los que consumimos gas en bombonas.

No importa: la subirán y mucho porque, como la luz, es un bien imprescindible.

También tengo una gatita y una perrita: Pelusa.

Con Pelusa no hay problema: tiene madrina.

Pero a la gatita se le cayó el madrinazgo.

Come poco porque es muy pequeña; pero cuando hay que comprarle el pienso tiemblan los cimientos de mi maltrecha economía: 58 euros del ala.

Son quince kilos que probablemente duren 6 meses; pero el meneo que te da cuando tienes que comprarlo es de órdago.

También tengo ADSL; uno de esos packs que incluyen fijo y móvil por 55 euros mensuales.

Podría prescindir del ADSL, el más caro de Europa, con muchísima diferencia respecto a nuestros vecinos.

Me quedaría aislada y desinformada.

De la luz no puedo "borrarme". Sí "recortar" al máximo el consumo.

Un mes de febrero se me ocurrió encender el radiador del estudio; era la época en la que te pasaban la factura mensualmente.

Casi cien euros del ala me costó la broma.

Así que de radiadores no quiero ni oír hablar.

Sólo hay unos cuatro meses al año, donde no necesitas ni frío ni calor.

Claro que en verano ya no pongo el aire acondicionado, a no ser que la tensión me caiga a los pies.

Aclaro: no siempre fui pobre. Lo soy desde que perdí el trabajo, como tantos otros.

Veremos cuánto nos cuesta la nueva reforma del ministro de los plomos fundidos.

Me da a mí que dentro de poco entraré en el círculo de los que pagan la luz momentos antes de que se la corten por impago.


El otro día me llegó una carta del organismo semipúblico que se encarga de cobrar como sea los impuestos municipales, comunicándome la orden de embargo de mis cuentas bancarias.

Me dio la risa.

¿Cuentas? Tengo una y, creo, que la ley no permite embargar una cierta cantidad de dinero: la que el gobierno considera necesaria para vivir.

ZP hizo que para los desahuciados subiera a 900 euros el mínimo inembargable.

Gran intelecto el de ZP.

Digo yo que los 426 que cobro yo, estarán a salvo de la voracidad municipal.

Por cierto, al frente del ayuntamiento de mi ciudad, está una tal Sonia.

Sí sí, la misma que se divertía en las fiestas de pijama con un tal Enrique Ortiz

Empresario de éxito donde los haya.

No puedo dejar de fumar: me lo gastaría en ansiolíticos.

O en lo que le pongan a los maravillosos aerosoles que las farmacéuticas venden para quitarte del vicio.

Vaya negocio.

Ganaron la batalla contra las tabaqueras con una campaña agresiva contra el tabaco desde el colegio.

Mientras, lo que agujerea la capa de ozono sigue en la atmósfera.

No me gusta que me llamen idiota. Y me lo llaman, a mí y a toda la ciudadanía, constantemente.

No voy a hacer más cuentas. Lo que resta va para comida y lo que se pueda.

A menudo no se puede nada.

Se te rompe el calentador, es una desgracia.

Los grifos, otra.

Porque cualquier extra es imposible.

Ni qué decir que debo a la comunidad de propietarios. Cuotas mensuales y derramas.

Un día, una vecina me dijo: “Mujer, con la extra de junio puedes pagarla”.

¿Extras?

No tenemos extras. Son 426 euros mondos y lirondos.

Se agradece el mes de febrero: tiene 28 días sólo.

Y, ¿qué hacen los representantes de la izquierda transformadora ante esto?

Pues se van al parlamento, plantean mociones o lo que quiera que planteen, y se las tumban.

A veces, ni siquiera pasa el trámite de admisión para debate en el congreso: no pasa de la mesa o la diputación permanente.

Y se quedan tan anchos porque aplauden a los desahuciados a quienes el presidente de la cámara expulsa sin complejos.

Ellos se quedan dentro, aunque no consigan más que hartar a los ciudadanos como yo, que sobrevivimos gracias a los sablazos que damos, inevitablemente, al que se ponga por delante.

Pero los hay que están mucho peor que yo.

En la calle, sin techo y sin pan.

Los colchones familiares se acaban; las amistades cada vez tienen menos; o, directamente, ya están en el paro.

Pero ellos, los diputados de la izquierda transformadora, están a cubierto en el parlamento.

Los demás, al pairo.

No importa: esta izquierda transformadora conquistará Bruselas.

Vaya tela.

Aquí si se trata de un hombre un voto; pero dentro del país.

El reparto entre países ya no está tan claro.

Sí que en el Parlamento hay dos bloques, que pactan siempre y ocupan, hasta ahora, más del 90 por cien de los escaños: los populares europeos y los socialdemócratas.

Pero como hablamos de España, vaya, que lo tienen hecho.

Veni, vedi, vinci”, dijo Julio César de su conquista de las Galias.

Llegué, vi y vencí.

Claro. Van a sacar más votos que los peperos más los sociatas, más la Díez ésa y el Albert Rivera de C's, juntos.

Todos están por pagar la deuda. La diferencia está en ampliar los plazos y/o mutualizarla a nivel europeo; o convertirla en moneda; o...

Da lo mismo: ninguno pone en cuestión que no se paga farra bancaria.

Ni la consolidación fiscal.

Qué cosas. El primero en traer el concepto de consolidación fiscal y déficit 0 fue Felipe.

Lo aprendió en Alemania, de Willy Brandt.

Pero también se llevó bien con Khol.

El caso es que pagamos, dicen, menos intereses por la deuda; pero como cada vez hay más, lo comido por lo servido.

Y con deuda odiosa y/o ilegítima no vamos a ninguna parte: la mayor partida del presupuesta del estado.

Un suponer, que es mucho suponer: ¿en toda Europa va a ganar la izquierda transformadora?

En ese caso, ¿va a poner en cuestión la austeridad?

¿Va a garantizar la prestación de los servicios públicos a la ciudadanía?

¿Va a conseguir que esta garantía incluya su financiación?

Y, lo más importante, ¿les van a dejar?

¿Quién tiene las llaves de Banco Central Europeo?

¿Va a cambiar su estatus de independencia/dependencia real de Alemania?

¿Van a cambiar los tratados?

¿Va a tener poder el Parlamento Europeo?

Me da la risa.

Cuando lleguen allí, si es que antes no quiebra, p'a empezar, la BANCA GENOCIDA ALEMANA, y no puedan más que hacer palmas a los ciudadanos que se manifiesten contra las políticas de esta UE, ¿dirán que el partido se juega en todas partes?

O, más bien, ¿son ustedes los que quieren estar en todos los sitios aunque sea de palmeros?

Si no hacen nada en Europa, ¿qué nos dirán? ¿Qué no se lo imaginaban? ¿Qué se creían quijotes capaces de acabar con los molinos de viento?

Ya pienso mal. No pueden estar tan ciegos; ni ser tan ilusos.

Les ciega el poder que no tienen, y se conforman con una silla en un parlamento que ni sale por televisión y no ha hecho nada en toda la crisis para impedir, primero, el genocidio griego; luego, los restantes.

Si entran en el parlamento europeo, ya no sólo serán responsables de los desastres que pasan a diario en este país: serán culpables de la hecatombe europea.

A Gaspar Llamazares le dije en twitter y en facebook, allá por noviembre del 2011, que se fuera del parlamento.

Se lo he dicho a todos los parlamentarios que me duelen porque son/eran los míos.

Y ahí están todos. Calentitos y a cubierto. Dentro.

Peléense por quien va el segundo, el primero o el décimo quinto en las listas para Europa.

La Historia ya se escribe sin Izquierda Unida, Abierta o Plural.

Sin todos los que traicionan a la ciudadanía por un plato de lentejas.

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18 Feb 2014

Africanos

Escrito por: kikamondelo el 18 Feb 2014 - URL Permanente

Rajoy acaba de hablar en el senado para no decir nada sobre las quince muertes de africanos, hace ya más de una semana, cuando venían a España a buscar pan.

Lo dije en un tuit y es así: el asunto de inmigrantes africanos me resulta tan intolerable que me produce llanto.

Escribo desde las tripas intentando ordenarlas con la razón.

Distanciarme para poder escribir.

Una vez vi un reportaje que describía como estos pobres africanos negros, hacían un largo viaje que incluía atravesar el desierto, para encontrar la tierra prometida en una Europa que los ha expoliado al máximo y sigue haciéndolo: directamente o a través de China.

El gigante asiático ocupa ahora, gracias a la UE y demás países del mundo, el papel de depredador al máximo de sus riquezas.

Porque África sigue siendo rica. Nada menos que rebosa coltán, un nuevo mineral imprescindible en las nuevas tecnologías: el componente mágico de las pantallas táctiles.

Ricos, muy ricos debieran ser todos los africanos.

Pero son pobres, muy pobres, porque les robamos todo y, cuando los tiempos trajeron la descolonización, las potencias europeas se encargaron de dejar sustitutos, crueles y sanguinarios, para garantizarse seguir expoliando su tierra.

Y ellos, me niego a llamarlos subsaharianos, los africanos, no tienen más remedio que salir a buscar el pan para sí mismos y para las familias que dejan atrás.

Claro que son jóvenes. A ver quién sino puede atravesar el desierto, beber su propia orina para subsistir, y alcanzar las fronteras más desiguales del mundo mundial: las de Ceuta y Melilla.

No mento el nombre del ¿? que habló ayer de los muertos de Ceuta en la cadena SER; difícil se hace imaginar a ancianas o cuarentones, devastados por la vida, haciendo este viaje imposible.

Pero tienen que hacerlo porque en su tierra no hay nada para ellos. Como mucho, trabajo esclavo; como poco, la muerte a manos de cualquier dictador que sigue yendo a las reuniones del G20, y en un acto de cinismo extraordinario, es invitado a sus cumbres pero nadie le saluda.

Dictadores sanguinarios; guerras continuas; miseria insoportable.

España también estuvo allí.

Y abandonó a los saharauis a su suerte, para dar satisfacción a Marruecos donde también gobierna un sátrapa.

En cambio, nadie se acuerda de los guineanos, con petróleo y sangre a espuertas.

Nadie ha salido de pobre allí.

De lo que han salido es de los periódicos, radios y televisiones.

Y ningún periodista puede viajar a Guinea: se arriesga la vida en la guerra que tiene montada el dictador Obiang Ngema contra su propio pueblo.

El mismo que aplaudió España cuando ejecutó a Macías, su antecesor en el cargo e igual de genocida que él.

Luego llegó el petróleo y el silencio.

Es increíble la ausencia de noticias sobre la excolonia española; y la ausencia de apoyo a sus ciudadanos.

Pero es que hay que dejarla tranquila, fuera de foco, para que Repsol, con alrededor de un veinte por cien de capital español, haga lo que le venga en gana allí.

El oro negro no trajo la riqueza a los guineanos. Sí más deuda externa, contraída, entre otras muchas barbaridades, para hacer un puerto expresamente a Repsol.

Y yo me avergüenzo, intento no acordarme de ellos porque no puedo hacer nada más que sufrir por ellos.

Será cuestión de razas.

Parece mentira que ya en el siglo XXI haya gente que discrimine por raza. Pero la hay.

No encuentro otra razón para que el continente se divida entre el norte árabe de tez más clara, y los que insisten en llamar subsaharianos.

Y bajo el Sahara no hay nada excepto Mandela, quien por muy incorrecto que sea políticamente, tomó el poder para que cambiara algo sin que nada lo hiciera.

Allí sigue estando Soweto.

Y lo que es más importante: los diamantes. De sangre, aunque no sean de Sierra Leona.

Abundan también en el continente africano.

Tienen riqueza al máximo; pero no en sus manos. Los africanos sólo son mano de obra esclava que extrae hasta la última gota de lo que la Tierra les dio, para regalársela después a las multinacionales que rentabilizan todo.

Y si no hay minerales, como en Ruanda, la naturaleza es tan exuberante que nadie tendría que pasar hambre.

Ruanda está en la región de los grandes lagos, hogar de los orangutanes que tanto amó hasta la muerte Dian Fossey.

Su tierra es muy fértil; pero aun así, la deplorable colonización que inició el rey de los belgas Leopoldo, trajo el genocidio de los tutsis a machetazos.

Leopoldo de Bélgica fue un depredador nato: no dejó nada, pero se lo llevó todo.

Bueno, sí dejó algo: odio entre hutus y tutsis.

Odio que desembocó en esa matanza tan sangrienta, sin que occidente hiciera nada para evitarla.

Y había fuerzas de la ONU en el territorio, maniatadas por el abominable orden internacional, que dejó matar y rematar a los hutus, sin mover un pelo de la ceja.

No había petróleo; a nadie le importaba la muerte de una cifra que no quiero ni mirar, de personas: hombres, mujeres, niños, ancianos.

Los poderes son así: dividen y crean odios para seguir manejando entre bambalinas el cotarro.

Pero Occidente no se ha contentado sólo con guerras a machete: éstas no afectan a su stock armamentístico.

Lo que les sobra de su abundante arsenal, ya obsoleto, lo dedican a armar a enemigos prefabricados, hasta llegar a destruir el estado.

Somalia es un buen ejemplo: un estado fallido donde ya no se pueden “hacer negocios”.

Pero cuando se va la mano, la cosa acaba así.

Tampoco hay noticias de Somalia.

Si no pueden ir ni pescadores, periodistas menos.

Sin embargo, aún hay posibilidades de hacer el mal.

En países relativamente prósperos, con un sistema de subsistencia más o menos al alcance de muchos, llega Europa y lo destruye, inundándolos con sus excedentes agrarios: la comida que produce pero no debe producir.

Y va y se los lleva a África; a esos países donde existía un cierto orden, regalamos o vendemos a precios de miseria, leche, cereales, aceite, queso...

Y hundimos la economía local: ya no vale la pena cultivar nada, porque se vende bajo coste lo mismo que los agricultores del país producían.

Vuelve el hambre y la miseria.

Entre guerras, sequías, hambrunas, el sida, el extraño ébola (tanto como el sida, pero parece que aquí “alguien” frenó), la bella y rica África no es hogar para sus ciudadanos.

Entonces, los africanos recogen todo el dinero de la familia y se embarcan en un viaje tenebroso, que demasiadas veces acaba con un cuerpo en el mar.

Que no me cuenten nada los muchos innombrables que han hablado en el PP.

Que no me hablen de fronteras.

Que no insulten la inteligencia de muchos ciudadanos, sacando la xenofobia del bolsillo para ocultar su indignidad.

Son culpables ellos.

Los demás nos negamos a tragar con tanta miseria humana; tanta rata de cloaca que volverá sin duda a su ambiente natural: las aguas fecales de donde nunca debieron emerger.

Que cojan los trastos y se vayan antes de que sea demasiado tarde.

Para África no es demasiado tarde.

De ésta en la que nos han metido, saldrá el planeta unido o no saldrá jamás.

Váyanse ahí mismo. Aquí sólo hay lugar para los seres vivos natos.

Los demás, si pueden, vuelvan al vientre de su madre y no nazcan nunca.

En su vientre tal vez estén seguros.

Gallardón les protege.

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05 Feb 2014

¿Unión Europea?

Escrito por: kikamondelo el 05 Feb 2014 - URL Permanente

Ayer comunicaba Yahoo vía correo electrónico lo siguiente

Como parte de nuestro compromiso continuo para ofrecerte un excelente servicio, hemos reorganizado recientemente nuestras operaciones en Europa. A partir del 21 de marzo de 2014, prestaremos nuestros servicios desde una única y misma empresa europea, ubicada en Irlanda.

Este cambio requiere que modifiquemos nuestras Condiciones de Servicio y Política de Privacidad, particularmente, tu contrato como usuario será transferido de Yahoo Iberia, S.L.U., a Yahoo! EMEA Limited (leer más).

Este cambio aplica a todos los servicios de Yahoo, como Yahoo Mail, Flickr o Yahoo Respuestas, prestados por Yahoo Iberia S.L.U. o por alguna de las compañías europeas de Yahoo.”

Hasta aquí lo normal: viene sucediendo lo mismo desde que se creo la ¿Unión Europea?

Porque está UE a la que pertenecemos práctica una especie de “dumping” entre sus miembros.

Dumping es un término económico que se usa para definir la política de los gigantes empresariales, que no tiene otro fin que comerse al chico.

Para ello, bajan sus precios por debajo de los costes, hasta que las compañías pequeñas, que no pueden tener pérdidas abundantes, se quedan sin clientes y son devoradas por las grandes.

Competencia desleal. Vender bajo costo.

Está claro que ninguna empresa mediana o pequeña, puede sostener una política de precios así por mucho tiempo: ya se encarga la banca de no prestarles lo necesario para resistir.

Práctica prohibida, pero habitual en un mundo sin reglas, o cuyas reglas se vulneran por los mismos poderes públicos.

A mí me parece que es el mismo caso en cuestión de impuestos: Irlanda es poco menos que un paraíso fiscal para las multinacionales. Allí, como máximo, pagarán el diez por ciento por el Impuesto de Sociedades, frente al treinta de España y otros similares.

La realidad es que no abonan ese porcentaje, por las abundantes rebajas fiscales que los MAMPORREROS europeos les regalan.

Pero es más seguro ir directamente a Irlanda, Londres, Luxemburgo u Holanda: de estos últimos, van directamente a paraísos fiscales.

El mismo Luxemburgo lo es; Londres transfiere fondos a las islas del canal y Holanda a la Guayana holandesa.

Y todo arreglado sin rebajas fiscales susceptibles de desaparecer.

¿Qué hace el parlamento europeo con el asunto? Nada de nada.

Por eso no merece mayúsculas: es sólo una maniobra de distracción para que los europeos piensen que esta UE es democrática.

Luego nombran al presidente de la comisión según los dictados de la BANCA GENOCIDA y, si eso no basta, llega el consejo, que agrupa a los jefes de estado de la ¿Unión?, y hace lo que quiere BANCA GENOCIDA ALEMANA.

De pitorreo.

¿Cómo puede llamarse unión europea a un organismo que fomenta la competencia entre estados miembros, para que las multinacionales no paguen impuestos en donde obtienen los beneficios?

Gobiernan para la BANCA Y MULTINACIONALES GENOCIDAS.

Intolerable.

Mientras toda la carga impositiva recae en el IVA, que paga todo el mundo sin tener en cuenta su renta, o el IRPF, que afecta a todos los asalariados, a las grandes empresas, a TODAS, se les deja no transmutarse en un sólo ente, que factura lo que gana en toda la UE, y se va a Irlanda a pagar lo mínimo.

Nada de apoquinar donde obtiene sus beneficios.

A tributar todo donde mejor convenga.

En España, ni Google, ni Yahoo, ni Starbucks, ni Amazon, ni..., contribuyen a la hacienda pública.

Todas se escapan.

No facturan ni un céntimo de lo que ganan aquí.

Un pitorreo.

Y las que quedan, tipo eléctricas o petrolíferas, tienen, si es que alguna de ellas paga algo aquí, descuentos fiscales en abundancia, hasta que el tipo real que pagan es ínfimo.

Encima, los MAMPORREROS quieren recaudar dinero para llenar el pozo sin fondo de la BANCA GENOCIDA.

Para ello, van adonde no hay: a la ciudadanía, antes clases media y trabajadora.

Y sube el IVA.

Pero de los ciudadanos no pueden sacar más, porque están muchísimos ya, en la miseria más absoluta.

Aumentan el IVA y no recaudan lo calculado.

Claro. Es la verdadera ley de oferta y demanda: hay un precio que no puedes superar, porque si no hay dinero, no van a comprarte.

Por muy necesario que sea el producto: de donde no hay no se puede sacar.

Aun así, en su política vampírica, se sacan ases de la manga para chupar hasta la última gota de sangre.

Pero pasa como con los desahucios: mucho piso desalojado mediante la estafa de tasación-retasación a la baja y contratos leoninos, y al final casas vacías que se venden a fondos buitre mediante dinero ciber.

Del real, nada de nada.

Los estafados a la calle.

Pero no cesan en su infamia.

Ahora, con premeditación, alevosía y muy mala, pero que muy mala fe, suben la luz un dieciocho por ciento en el fijo del recibo.

Justo cuando hace dos días el “mercado” rebajó en aproximadamente la misma cifra, el precio de la energía.

Vale; si no podemos meter mano en el KW, la metemos en el fijo: el que pagamos todos sea cuál sea el consumo que hagamos.

¡Es tal estafa!

Y su plan B es que enfermemos y no podamos defendernos en las calles.

Dado que no tienen bomba/virus limpio que seleccione sus víctimas, se cargan la sanidad pública.

Una gripe se ha llevado por delante a no sé cuántos.

Mientras, no sabemos todavía qué ha pasado con el policía que, según todos los testigos y a tenor de las fotos vistas en la red, golpeó en la cabeza a una señora provocándole un ictus.

Esta señora, como otros muchos, cometió el gran pecado de protestar ante el restaurante de Valladolid, donde los peperos celebraban su enorme éxito en la gestión de la crisis.

Parece que la han aislado en el hospital e impuesta la “omertá” al personal, para montarse una versión que desligaría este ictus con la brutalidad policial manifiesta.

Los sanitarios que la atienden, no puede decir ni mú.

Al tiempo los “grandes estrategas e ideólogos peperos”, se montan una versión adecuada a su realidad virtual.

Tan virtual como su dinero y su recuperación económica.

Y piensan que se puede seguir así, machacando ciudadanos en sus cuerpos y bolsillos hasta la indigencia final, sin que la sociedad no reviente.

Nadie sabe cuándo saltará la chispa final que desate el incendio, en una ciudadanía que está como un monte en pleno agosto sin limpiar: no paran de hacer barbacoas.

Gamonal no llegó a más.

En Valladolid impera el silencio mediático, sólo roto y durante escasos minutos, por “Las Mañanas de Cuatro” y “Hora 25” de la SER.

Repetiré por enésima vez.

La realidad manda y se presenta en el salón de tu casa sin cita previa.

Que dios nos coja confesaos”, porque quien juega con fuego se quema.

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17 Dic 2013

Golpes

Escrito por: kikamondelo el 17 Dic 2013 - URL Permanente

Alguien en su momento me dijo porqué no escribía mi experiencia durante el 23F. No creí que fuera el momento, cuando todo el mundo escribía sobre él en su 32 aniversario.

Sin embargo, hoy me parece apropiado puesto que, mientras el golpe de Tejero fue “fallido”, con muchísimas comillas, hoy en Europa el golpe de estado del capital contra toda la ciudadanía del continente, está aparentemente triunfando.

Yo tenía 25 años y tenía por primera vez un contrato en regla con un diario alicantino.

Como no se puede tener todo, mi destino fue el archivo de fotos, que andaban repartidas por los cajones sin orden ni concierto.

Era la época de la impresión en offset de los periódicos. Atrás había quedado el plomo y, con él, todos los oficios relacionados con él.

Mis inicios en el periodismo fueron con la linotipia, las tejas y el regalo, prohibido, de tu nombre en plomo, cada vez que llevabas a alguien ajeno al oficio a visitar la imprenta.

Prohibido porque todo se reciclaba a diario: se fundía y al día siguiente serían otras las formas que adquiría el metal hasta convertirse en la teja, que no era más que una plancha en forma de semitubo, que se adhería a la rotativa, un monstruo enorme y ruidoso que imprimía de cuatro en cuatro el periódico.

Como era, en aquel momento, un medio de comunicación del Estado, la mayoría de los trabajadores de la imprenta pasaron de la linotipia, la máquina de escribir en plomo, a la portería y destinos auxiliares semejantes.

El periódico ya no era el mismo y el área de impresión carecía del encanto que tenía aquélla en la que quien más y quien menos, iba manchado de tinta: ahora parecía casi un laboratorio, con sus trabajadores en batas blancas.

Era otro mundo más aséptico.

Y la redacción, enorme en comparación a la de mis comienzos.

Para mí, estar en el archivo era una tortura: siempre fui periodista de calle, de sentir los pálpitos de las miles de realidades distintas que conviven en una misma ciudad.

Pero era la primera vez que tenía seguridad social. Este oficio siempre ha tenido mucho de negro en blanco: colaborabas, te pagaban y te retenían un quince por ciento.

Pero no cotizabas, de manera que a pesar de haber trabajado toda mi vida, los años de seguridad social son muchísimos menos de los reales.

Y ahí estaba yo, en una mesa a la entrada, con el área de los fotógrafos a mi izquierda, y, a la derecha, separados por unos pequeños muros distribuidores, los maquetistas.

Entonces los periódicos se maquetaban a diario.

La jornada, al ser un periódico matutino, era de seis horas seis días a la semana, incluidos festivos. El domingo no se trabajaba: no había prensa normal al día siguiente. Era la época del imperio de las Hojas del Lunes, cabeceras propiedad de las asociaciones de la prensa.

Un chollo ser de la asociación: daba beneficios hasta aburrir.

Pero era muy difícil entrar en ella: quienes en ella estaban, no querían repartir.

Para entrar tenías que tener contrato fijo en prensa escrita.

Así, se daba la paradoja de que yo estaba en el Registro Oficial de Periodistas, pero no podía ser de la asociación, porque no tenía contrato fijo.

Ni qué decir que el trabajo de hacer carpetas colgantes según el método de archivo Tesaurus, hoy en día Tesauro, y ver y ver más fotos, clasificarlas y meterlas en ella, era para mí poco menos que tortura: aburrimiento total.

Este aburrimiento lo paliaba con el transistor; sobre todo cuando a fines de enero, creo recordar, nos saltó por el teletipo la noticia de la dimisión de Suárez.

Era otro mundo y, dentro de la redacción de un periódico, antes y ahora, tenías más información que el resto de los mortales, con la notable diferencia de que ni existía la red ni había más que dos cadenas públicas de televisión.

Recuerdo muy bien cuando se hizo pública la dimisión de Suárez. Rápidamente me fui al teléfono y llamé a todo el mundo para avisarles.

Y en ésas llegó el debate para la elección de Leopoldo Calvo Sotelo como presidente del Gobierno.

Creo que duró toda la semana anterior al 23F.

No pretendo ser precisa con las fechas, sino transmitir lo que viví en un Alicante, siempre zona roja, ubicado, gracias a Milans del Bosch, en la zona “nacional”.

Lo cierto es que el debate se finiquitó el viernes y sus señorías dejaron pendiente para el lunes 23 de febrero la votación pertinente.

Así que yo el lunes, me dejé el transistor en casa: la votación no tenía ningún interés.

Al menos, eso parecía.

De pronto, no recuerdo la hora - hoy ya sí: hacia las seis y media de la tarde-, un redactor jefe, digamos que semiretirado por la democracia aunque con despacho especial, vino hacia mi mesa y me dijo: “Nena, ¿no has oído la radio?”, “Pues no”, le contesté. “Es que se ha oído follón en el congreso”.

Se abrió la caja de Pandora.

Y empezaron las reuniones mientras yo iniciaba otra ronda de llamadas.

La segunda, en la mayoría de los casos, fue imposible: el personal había vuelto a la clandestinidad y ya no cogieron el teléfono.

Mis padres, a su vez, me alarmaron aún más: mi tía Rosa, que vivía en Valencia, en Cardenal Benlloch, había llamado muy asustada diciendo que los tanques estaban justamente pasando por delante de su casa.

Ciertamente, mis nervios no estaban nada templados. De golpe, una idea me vino a la cabeza y apartó al resto: volvemos a los libros prohibidos, por ejemplo los de Ferrer i Guardia; las películas prohibidas, el fantástico tango en París volvería a estar vetado a todo aquél que no cruzara los Pirineos.

Oscuridad. Pensé en la oscuridad tan negra de la que apenas habíamos salido y ya nos volvían a meter en ella.

Y miedo. Mucho miedo. Sobre todo oyendo marchas militares por la radio.

Todos sabíamos que había listas de personas a pasar por el paredón.

Si aquello salía adelante, la muerte volvería a reinar en España.

Creo que mi estado de nervios era muy evidente. Un compañero me advirtió de que debía mantener la calma: tal y como estaba, no iba a darle mucha confianza al director.

Por diversas razones nunca se la di.

No era yo la única nerviosa, ni mucho menos.

Estábamos todos en la ignorancia más absoluta. Sólo sabíamos que habían sonado como ráfagas de disparos y poco después, la radio dejó de emitir.

Más ignorancia y miedo, puesto que estábamos en la zona “nacional”.

Tampoco recuerdo la hora en la que llegaron las fotografías de EFE, una con Tejero pistola en alto, y otra con el zarandeo a Gutiérrez Mellado.

Se me cayó el alma al suelo. Me parece que quedé tan lívida que tuvieron que tranquilizarme diciéndome lo evidente: si habían colado las fotos y transmitidas por teletipo a todos los diarios del estado, la cosa no debía ir tan bien para los golpistas.

Yo no me acordaba de Tejero, aunque sí de la Operación Galaxia.

A fin de cuentas, era una cría que había vivido peligrosamente y temía tener que volver a la misma casilla de salida; amén de pensar que no tenía escapatoria posible: estaba encerrada en el periódico a merced de cualquiera.

Ya he dicho que milité en el PSOE un año: del 76 al 77. Pero el marchamo de roja conocida amiga de rojos conocidos era vox populi. Más cuando ese populi se había escondido vaya usted a saber dónde.

Acongojada total.

Y en éstas avisan de que han llegado al despacho del director dos militares.

La tensión en la redacción se podía cortar con el cuchillo, al tiempo que imperaba un extraño silencio: si hablabas con alguien lo hacías en voz baja.

Una situación extraordinariamente tensa.

Entonces salió el director para tranquilizar. “No pasa nada”.

Estaba fuera de mí, al tiempo que intentaba controlar férreamente mis ganas de chillar, llorar. ¡Qué se yo!

Lo único que estaba claro es que mi horario ya no me permitía salir del periódico: había toque de queda y debía de ser antes de las diez, cuando concluía mi jornada laboral.

Al tiempo, tenía a un casi hermano, dentro del congreso, y no sabía que había pasado con él.

Bueno, con todos, pero siempre una mira por lo más próximo. Y, de hecho, yo vivía con sus hermanos, desaparecidos después de mi primera llamada.

A ver quien era la guapa que iba a dormir allí en el caso de que pudiera salir del periódico.

Las horas pasaban y la incertidumbre seguía. Habían llegado las fotos, pero la música militar no cesaba.

Sé que serían las once cuando salió el rey e Iñaki Gabilondo, a la sazón director de informativos de Fernando Castedo, director general de la tele pública.

El director del periódico salió a la redacción y todos nos fuimos a su despacho, o no sé dónde, y vimos la intervención del rey.

Todo el mundo contuvo la respiración hasta el final. Entonces, la redacción al completo soltó el aire.

Sin embargo, las marchas militares seguían. Y con ellas el miedo: nadie controlaba a Milans del Bosch.

No sé si cenamos; no era la época de la pizza a domicilio. Y en el periódico lo único que había era café, algo realmente desaconsejable para la situación.

Sin embargo, los cafés caían uno tras otro.

Estábamos en una zona de Alicante entonces bastante despoblada, de manera que no podíamos intuir que sucedía fuera; por las ventanas no veíamos a nadie, pero es que por allí no vivía nadie.

Por fin, hacia las seis de la mañana, previa consulta con el redactor de sucesos, alguien muy conectado con la policía y elementos oscuros, pude irme de allí. Este mismo redactor se ofreció a llevarme a casa de mis padres.

Al domicilio oficial del diputado, el mío por entonces, iba a ir su tía. Yo desde luego no.

Alicante estaba vacía, pero no podía ser de otra manera a esas horas.

No obstante, al llegar a la plaza de toros, un coche de policía secreta nos interceptó. Muy buena fue la compañía de Alfredo. Así se llamaba. Con sus contactos, no tuvimos mayor dificultad. Eso sí, mis nervios no sé si me hubieran permitido articular palabra.

Él se encargó de todo y el trayecto continuó sin el menor problema.

Al llegar a casa de mis padres, donde no me quedó más remedio que ir ante la alternativa de pasar la noche en un lugar “marcado”, recobré la radio y me encontré con la emisión extraordinaria de José María García, quien iba narrando el golpe como un partido de fútbol.

No dormí. Estaba en la cama a oscuras oyendo la radio.

Y tampoco recuerdo la hora en que García iba contando que los guardias civiles y los de la unidad Acorazada Brunete de Pardo Zancada que se adhirió al golpe en algún momento de aquella noche tan larga, iban saliendo; o entrando.

Mi mente estaba de todo menos ordenada ante la cantidad de estímulos que le llegaban y de tamaña gravedad.

Después, a las 12 de la mañana, se emitieron las imágenes que hicieron olvidar las fotografías de EFE, tan heroicamente obtenidas y llevadas a todas las redacciones españolas. Perdieron mucho valor frente a las grabaciones de las cámaras del hemiciclo; no obstante, fueron portada de todos los diarios.

Y si sé la hora es porque el llamado pacto del capó impuso la hora de emisión: Tejero, tratado con guantes de terciopelo, obligó a que no se viera nada hasta que no estuvieran fuera todos los golpistas del congreso.

En total, el golpe no sobrepasó apenas las doce horas: de las seis y veinte de la tarde hasta las ocho de la mañana, más o menos, cuando ya, con el fracaso a cuestas, vimos saltar por la ventana a bastantes “aguerridos” guardia civiles salvapatrias, saliendo por la ventana como ladrones escapando de la policía.

Al día siguiente, ya 25, creo recordar, toda España salió a la calle a defender la democracia.

Fue la primera manifestación histórica que me perdí.

Como también fueron los primeros acontecimientos importantes que viví fuera de Madrid.

No obstante, la atalaya en la que me situó el destino tampoco fue la del común de los ciudadanos.

Cuento estas vivencias puramente subjetivas porque no puedo evitar comparar el ayer con el hoy.

La carta de Trichet a ZP fue un golpe de estado ante el que el infausto Zapatero se rindió sin presentar batalla.

Claro que él no fue la víctima: vendió a la ciudadanía como sacrificio a los dioses de los mercados.

Ya lo de Papademos en Grecia o Monti en Italia, es tan nítido como el agua clara: la figura de ambos es idéntica a la del recientemente fallecido Alfonso Armada, quien pretendía presentarse ante un congreso tomado como rehén de la soberanía popular, y que éste le nombrara presidente del Gobierno.

Por mucho que hubiera logrado frenar al ultra traidor a su patria como fue Tejero, su nombramiento era el triunfo del golpe, que no pretendía más que eso: colocar a un militar al frente del ejecutivo de la nación.

Lo mismito, lo mismito que toleramos en Grecia e Italia.

Falta la manifestación unitaria en todas las ciudades europeas defendiendo la democracia frente a unos golpistas que, hoy, tienen todos sus manos manchadas de sangre.

Todos. Del primero al último.

Aquí todo el continente ha tragado con el genocidio griego primero, y el de los portugueses, irlandeses y recientemente chipriotas, después.

Quienes tienen la capacidad de organizar un movimiento continental porque continental es el golpe, están cruzados de brazos o haciendo de palmeros en el congreso, donde no han cosechado ni un mísero fruto.

Todos los parlamentarios y gobiernos europeos son culpables.

Quien gobierna y quien participa de la farsa que día a día se cobra más víctimas, más dolor, más miseria...

Más ignominia.

Y la ciudadanía, que nunca imaginó vérselas en éstas apenas tres años atrás, se defiende como puede, cada uno en su sector.

Mal, muy mal. Porque sólo unidos todos los españoles y, en suma, los europeos, podremos salir de esta crisis que tiene arreglo, pero no para el sistema sino para los ciudadanos.

Pero se ve que o bien yo soy una idiota, o la distancia de la realidad en la que viven los políticos es tan enorme como la enormidad de la galaxia.

Ninguno da la talla. Persisten y persisten en jugar a un juego que tiene trampa: un sistema electoral mayoritario que, encima, da todo el poder a los partidos, quienes nombran a los elegibles en función no de su capacidad, sino de su cercanía con el poder de la estructura dominante.

Nos han dejado solos y se han parapetado en un congreso blindado al pueblo a quien dicen representar.

Y aún esperan que sigamos jugando y participemos en las elecciones europeas, cuyo parlamento no vemos ni por televisión.

Todos se burlan de nosotros en nuestras narices.

Por decencia, frente a un gobierno que usa el decreto ley porque le importan un bledo hasta las formas, la única salida digna es un plante de diputados.

Cada día es más evidente que tienen que irse del parlamento y dejar a los mamporreros de los golpistas solos.

Todo lo demás es complicidad con el enemigo.

Alguien me reprochó con razón la participación de la fracción socialista que encabezaba Largo Caballero, en el régimen dictatorial de Primo de Rivera.

Y tenían razón. Y bien lo pagaron: el PSOE tiene más de 1 siglo de historia, pero olvida que en la república quien tenía la mayoría de la izquierda era la CNT.

Huérfanos como estamos, sin nadie que tenga amplitud de miras y capaz de coordinar un movimiento europeo que acabe con ésta de los mercaderes ladrones y asesinos, ¿qué hacemos nosotros?: mareas y mareas, que consiguen ganar pequeñas batallas y hacer ruido, pero nunca ganar la guerra.

Divididos nos matan como a conejos.

Pues menos mareas y más tsunami.

Si. El tsunami es devastador.

Y, ¿qué es lo que están haciendo los mamporreros del capital sino acabar con todo con una combinación de fuego lento y rápido?

No sé qué esperan quienes siguen bailando al son que marca la BANCA GENOCIDA. En estas circunstancias ya me parece delito de lesa traición.

People of Europe: rise up”, dijo Federico Mayor Zaragoza.

Defendamos la democracia, primero sin duda económica, como lo hicimos aquél 25 de febrero.

Todos unidos a una, Fuenteovejuna.

Y no nos queda otra más que la INSURRECCIÓN.

Los políticos que todavía no han aterrizado, pisado Tierra, el planeta, ya ni se les espera por incompetencia.

Nada hay que hacer en el congreso, salvo colaborar con el ocupante.

No aterricen. Ya no importa. Quédense en el espacio exterior.

El tsunami que sin duda vendrá, se los llevará por delante. A ellos y a su parlamento de pacotilla.

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12 Nov 2013

Voto nulo

Escrito por: kikamondelo el 12 Nov 2013 - URL Permanente

Yo voto nulo a las elecciones al parlamento europeo. Y la explicación es bien sencilla: ¿qué ha hecho para impedir las barbaries cometidas contra griegos, irlandeses y portugueses? Nada.

Pero para comprender su actuación hay que repasar un poco cuál es la estructura de la UE, muy lejos de la soñada por Jean Monet, poco tiempo después de la finalización de la II Guerra Mundial.

La hoy llamada Unión Europea, para empezar, sigue siendo la Comunidad Económica Europea.

Es decir: el europeísmo se queda en los negocios. Los ciudadanos sólo cuentan como consumidores. Y, si como ahora vienen mal dadas por culpa de un CAPITAL GENOCIDA, a pagar la farra de los poderosos.

Sin embargo, aún persisten en llamarse Unión Europea cuando ni siquiera la hay bancaria porque Alemania no quiere que se le vean sus vergüenzas: toda su BANCA CRIMINAL Y ASESINA está quebrada.

Pero, al revés de lo que sucede en los países expoliados para pagar la farra bancaria, no tiene ningún memorándum (MOU) que cumplir.

Le sobra y le basta con boicotear el supervisor bancario que, como en el cartel de los bares, impediría que se les fiara.

Más preciso: que se erigieran en líderes e impusieran como hacen, condiciones draconianas a los países a quienes previamente endeudaron, en una loca carrera por ganar más y más y más, costara lo que costara.

Claro, a ellos nada desde los 80.

Fue entonces cuando se instaló la doctrina “too big to fall”, y el estado norteamericano rescató a su banca, con esa idea tan peregrina de que peligraba el mundo mundial si se les dejaba caer.

Y, ¿cómo es posible que aún no se sepa el estado real de la BANCA GENOCIDA ALEMANA?

Por la inoperancia de la instituciones europeas.

La UE se sustenta en dos pilares fundamentales y un tercero que en teoría no debería serlo: el parlamento europeo y la comisión.

El tercero en discordia es el Consejo, agrupación de todos los jefes de estado de los países miembros.

No debería pintar nada porque en la concepción de Monet, primaría el interés de todo el continente y, es evidente, los jefes de estado no mirarían/miran más que por el propio.

Y el propio es el que ha descompuesto a Europa y a su €, quebrado ya desde el año pasado.

Pero como tienen los medios, crean la ficción de que sigue funcionando, a pesar de que Draghi ya ve la deflación encima y, por ello, fijó hace dos días el valor del euro en un 0,25 histórico.

Bien. Ahí están los resultados de las noches esperpénticas de teatro, en la que los capitostes más necios de la Historia, representan un ridículo entremés cuyo final está cantado desde el principio.

La deflación. La parada en seco de toda la economía europea y, de rebote, la mundial.

¿Qué sucede? Pues que ni la comisión ni el parlamento pintan una mona.

Según el tratado de la UE (da rabia poner estas siglas cuando no responde ni una miajita a la realidad), el parlamento es el órgano legislativo. El único con autoridad para imponer normas a sus miembros.

La comisión, por su parte, sería el gobierno.

Y el presidente de la comisión sería elegido después de consultar al parlamento.

Qué risa.

Estuve en el parlamento y en la sede de la comisión en diciembre de 2005.

Era época de bonanza y, sólo por visitarlo, me dieron 150 euros.

En mi caso se trató de un viaje organizado por la Asociación de la Prensa alicantina.

De entrada, me sorprendió muchísimo esos 150 euros por ir a ver el parlamento.

Más sorpresa cuando el dinero de marras se daba fueras o no fueras periodista -los acompañantes también cobraban- y no requería de identificación alguna, excepto la de la entrada, en la que se presentaba el DNI o el pasaporte, pero ningún carnet de periodista acreditado.

Cosas de la bonanza.

No recuerdo qué diputada española nos sirvió de guía; ni siquiera si era diputada.

Al margen de la sala y demás instalaciones, ésta nos explicó como estaba constituido el parlamento: diputados adscritos y no adscritos.

Los primeros pertenecían a los grupos mayoritarios; los segundos no. Y nuestra afable guía nos explicó que no pintaban nada: o se estaba adscrito o la irrelevancia más absoluta.

“Aquí se hace todo por consenso amplio; y si no estás en ningún grupo, tus iniciativas no tienen posibilidad de prosperar”.

O sea, o yo o el caos; o yo o el desierto de hielo.

¿Entonces?

Bueno, visto lo visto, estaba claro desde el principio.

Al parlamento le dejan los reglamentos y la directivas, que deben aplicarse obligatoriamente en todos los territorios de la UE.

¿? Véase ley hipotecaria.

Lo importante ya no se juega allí.

Cierto es que debaten y algunos no adscritos dicen cosas interesantes.

Pero todo queda eclipsado por el Consejo, quien en teoría no tiene competencias asignadas.

Sin embargo, las tiene todas.

Porque, mientras el parlamento se entretiene con directivas sobre la dimensión del melón de Villaconejos, y la comisión en como agacharse más para mostrar su sublime devoción a la angelita neonazi, el Consejo decide que los bancos alemanes tienen que cobrar lo que no existe y, encima, propició la reunificación alemana, al inundar de liquidez el continente para que las fábricas germanas trabajaran sin descanso.

Por cierto, no para el bien de los alemanes: no tienen ni salario mínimo.

Se podría citar al ecofin: la reunión de los ministros de economía y finanzas.

Son ellos quienes deciden cuánto cobrará el Reino Unido por su contribución al equilibrio ¿? agrícola en la Unión.

Y la PAC; que decide la política agraria común: es decir, decide que sean las hectáreas y no lo que producen, quienes se llevan las subvenciones en la materia.

De ahí que los más subvencionados son quienes más claman por el no intervencionismo del estado: cadenas alimentarias que compran grandes extensiones y, además de recibir nuestro dinero, fijan a su antojo lo precios.

En España, la duquesa de Alba, propietaria de extensas tierras improductivas.

O las distribuidoras: cuatro o, a lo sumo cinco; empresas que ejercen un oligopolio que hunde al pequeño agricultor y al consumidor.

Eso se llama libertad de mercado.

La selva: el pez grande se come al chico.

Hay más. Es más: el Tratado de Lisboa, un remedo de constitución europea que vista la oposición ciudadana, se coló por la puerta de atrás.

O el BCE, cuyo objetivo es controlar la inflación y se da de morros con la deflación.

Los economistas “neoclásicos”, Friedman a la cabeza, no consideraban ésta como posible, a pesar de que Japón no sé si aún ha salido de ella con su contraplan al austericidio de Merkel.

Pero ya se sabe, NEOBURROS no saben ni de Historia ni de nada que no tengan a dos palmos de sus narices.

Y en éstas vienen las elecciones europeas en 2014.

Me han llamado muchas cosas por decir que yo voto nulo.

Siempre voto: costó mucha sangre el poder votar.

Voto siempre.

Pero desde el 20N/2011, me cojo una de esas papeletas que buzonean y, en el caso de las anteriores elecciones, escribí en ella "referéndum en Grecia". Cerré el sobre, me fui a mi colegio electoral y voté.

Nulo.

Hubo una vez un jesuita que, escandalizada yo por sus opiniones y libertad sexual de la que hacía gala, a mi pregunta de porqué estaba aún en la iglesia, me contestó con un “porque vamos a destruirla desde dentro”.

Algo así.

De esto hará unos treinta y cinco años.

Por el momento sigue en pie. No sé que pasará con el papa Paco.

Pero sigue en pie.

Era la misma teoría con que se fundaron las comisiones obreras: penetrar en el sindicalismo oficial y reventarlo.

Evidentemente, el momento histórico era otro: había hasta curas obreros en ella.

Al final han sido fagocitadas por el sistema.

Los sistemas nunca se depuran: cambian algo para que nada cambie.

Y yo sí votaría un verdadero Frente Popular en unas elecciones en España.

Pero ¿en Europa?

Me da la risa.

No está aquello controlao ni ná.

Ingenuidad o no sé en qué piensan.

Porque estos BANQUEROS GENOCIDAS no se andan con chiquitas.

Primero habría que conseguir una candidatura unitaria EUROPEA, no sólo española.

Segundo: si tienen que hacer tongo lo hacen.

¿Qué fueron sino golpes de estado, con la aquiescencia de la ciudadanía europea que no se rebeló, la llegada de Monti y Papademos a las presidencias de Italia y Grecia?

Vamos, que los BANQUEROS GENOCIDAS van a permitir que en su cortijo, alguien ponga en peligro “democráticamente” el cobro de su humo que flota por el espacio sideral.

Me da que no.

Los votos los legitimarían; una abstención/voto blanco o nulo haría justo lo contrario: nadie podría salir a hablar de una UE respaldada por, digamos, sólo por el 30 por cien de los votantes.

Todo sería legal; pero la ilegitimidad estaría fuera de toda duda.

Ahí les ganábamos; dentro haríamos como en el parlamento español: el bobo.

El sistema está ya hundido. Tiene por delante la aún no resuelta por falta de fondos (el mercado ya no traga más dinero de monopoli) crisis bancaria de Eslovenía; y los rerescates de Grecia, Chipre, Irlanda y Portugal.

Y en éstas voy yo y los legitimo con mi voto.

No gracias. Yo no juego en un juego donde la BANCA GENOCIDA siempre gana.

A éste que se apunten otros.

Yo estoy segura de que el castillo de naipes esta a punto de derrumbarse.

Lástima que este sistema, como con el genocida enano, se muera en la cama; o del sorprendente éxito de hacer dinero por dinero sin tener respaldo alguno en la realidad real.

Aterricen. Esto es la Tierra, el planeta. Y a algunos, sólo a algunos, se les espera.

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19 Oct 2013

Caridad

Escrito por: kikamondelo el 19 Oct 2013 - URL Permanente

Vuelve la caridad, pero modernizada.

Esta vez incluso viene de la solidaridad.

Y hacen negocio con ella.

Primero fue la fantástica idea del NEOBURRO Artur Mas, que en poco más de un año hundió a Cataluña en la más absoluta de las miserias, al convertirse en un alumno de sobresaliente, en lo que a recetas NEOBURRAS se refiere.

Y zas. La miseria entró allí por la puerta grande.

No entro en la ruindad de este personajillo de tres al cuarto -por otra parte de la misma caladura que sus colegas mundiales-; lo que sí me sacó de mis casillas fue la solución para el hambre que primero negó que existiera: una grossa de Navidad.

Vamos, el gordo a lo catalán y con el mismo porcentaje en el premio: uno por veinte mil.

Cinco euros por cien mil.

Discutí mucho con un compañero.

El hambre no se soluciona así: la soluciona el empleo, el progreso.

Baste un ejemplo: las renovables, gran manantial de trabajo.

Pero NOEBURREZ no está por la labor. Prefiere amortizar antes hasta el último aparato que funcione con combustibles fósiles, aunque en ello vaya la vida del planeta y de quienes lo habitamos.

También la dependencia es otra fuente inconmensurable de empleo.

Y, además, todos aquéllos que trabajarían en este sector hoy por hoy finiquitado, consumirían más y, como no soy de impuestos indirectos, pagarían más IRPF.

Eso sin contar con que al no estar en el paro, no ocasionarían desembolso alguno por desempleo y aumentarían las arcas de la seguridad social.

Sólo recuperando a los, dicen, trescientos mil funcionarios expulsados, se recuperarían otros tantos puestos de trabajo.

Y los ciudadanos verían como sus impuestos redundaban en mayor calidad de vida.

Sólo una muestra.

Entonces vendrán con el cuento del dinero.

BASTA YA.

Se sale de la UE y del € y se empieza a imprimir moneda desde el Banco de España.

Puede que no valga para las importaciones, cada vez de capa más caída porque el país está ya en los sustratos más profundos de la Tierra, el planeta.

Pero para la vida interior del país, supondría un remontada espectacular.

Sin tener en cuenta con que toda Europa está igual gracias a estos NEOBURROS que siembran más muerte, hambre y miseria que los hunos de Atila.

Porque son los hotros, con un inmensa hache que ciega toda esperanza.

Pero no. La cosa va por la caridad, tan querida por las élites que, después de robarnos el pan, la sal y la vida, se permiten ser caritativos.

Y lo más grave: hacen negocio de ello.

A3Media leva la semana de la solidaridad, que no es otra cosa que ir conformando un país en la verdad absoluta de que vamos a ser pobres de solemnidad por mucho tiempo.

Y la tele pública también se apunta con otro programa cuyo nombre no recuerdo no quiero recordar.

¿Hasta dónde estamos llegando?

¿El futuro está en salir por televisión pidiendo ayuda?; algo, por otra parte, muy respetable para quien la necesita, pero inmundo para quien hace negocio de ello.

Encima, quien ayuda son las mismas clases medias sojuzgadas que aún no han llegado al límite, al que sin duda llegarán. La nueva grossa de nadal la pagarán los ciudadanos que,seguramente, andarán más que estrechos para llegar a fin de mes.

Los solidarios que ayudan al prójimo.

NEOBURROS, de poner a la hucha común ni un céntimo.

Aún no he visto ni se le espera para el 2014 y 2015 una profunda reforma fiscal que elimine al máximo el IVA, baje el IRPF a las rentas del trabajo, y aumente en su justa medida los impuestos al capital, ya sea bancario, Sicavs o de fondos de inversión.

Aquí la cosa pasa por resignarnos hasta el 2020, donde el FMI puede ver alguna luz al final del túnel; mientras, el ciudadano es castigado hasta lo intolerable.

El enfermo, mejor que se muera: no es productivo, luego sobra.

Y vaya que se desharán de él: medicinas para quien pueda pagarlas.

¿Para cuando la solución final PEPEROS ASESINOS?

Lo bueno es que en éstas, siguen insistiendo en que vivimos mucho y, por eso, han de bajar las pensiones, introduciendo en factor de sostenibilidad.

¿Cuánto ha caído la esperanza de vida desde que se aplica el austericidio? Mucho. Pero da lo mismo: que la realidad no estropee una bonita teoría.

Así vamos, aguantando que nos llamen idiotas una y otra vez al día.

Dado que el ascensor social, otrora la educación, está desguazado, lo que toca es esperar a la loto, el gordo de navidad o la grossa de nadal.

Cuando era joven, la esperanza estaba en estudiar.

Hoy sobran titulados que no valen aquí, pero que se rifan en el resto del mundo: desde investigadores a ingenieros, pasando por médicos, maestros y enfermeras.

Ahora se fomenta el juego.

Todas las noches las teles cierran su programación con casinos virtuales.

Cuando no reales de la mano del mafioso Addelson, buscado en no sé cuántos estados por eso: por mafioso.

¿Qué es esto?

Pues nada más y nada menos que la caridad como negocio.

Y no puedo más que estar de acuerdo con NEOBURROS cuando piden menos estado: si éste no procura las mínimas condiciones dignas de sus ciudadanos que desmonte el chiringuito y se largue con el cuento a la luna o a otra galaxia muy lejana, que es donde parecen habitar.

BASTA YA.

A este paso volveremos al “Reina por un día” de la inefable televisión franquista: una mujer elegida en un casting, ve como todos sus sueños se convierten en realidad.

Lo malo es que sólo había una “reina”. Las demás a bregar con la miseria.

BASTA YA.

Este país, este planeta, tiene una élite mamporrera muy por debajo de sus posibilidades.

Me harto de repetir que su único plan B es que vayamos al matadero calladitos.

Lo del medievo se descarta por imposibilidad física: ni tienen castillos, ni fosos, ni efectivo para mercenarios.

No tienen ni idea de lo que se llevan entre manos porque son NECIOS A MÁS NO PODER.

Que se metan su caridad por donde les quepa.

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27 Sep 2013

ASESINOS

Escrito por: kikamondelo el 27 Sep 2013 - URL Permanente

Aprueben o no el requetepago para enfermos graves a quienes les dan su medicación en el mismo hospital, este gobierno pepero y todos aquéllos que le apoyan, son ASESINOS.

No utilizó la palabra GENOCIDIO, que lo es, para que se entienda alto y claro.

Ningún respeto para quien juega a la ruleta rusa con la vida de las personas natas.

Y pagarán por ello.

Me llamarán demagoga, radical y lo que quieran; pero yo ni robo ni mato.

Denuncio crímenes.

El asesino no es aquél que comete un asesinato, sino el que, si tiene oportunidad, lo hace. Y si no, pues espera a que llegue la ocasión.

Es la voluntad de matar lo que lo define, no el crimen en sí.

Y estos peperos, todos, están matando a gente a mansalva.

Pero la gota que colma el vaso es pretender, so pretexto de equidad como decía anoche en Hora 25 el director general de farmacia, cobrar a enfermos que tienen que tomar medicación de la farmacia del hospital, porque en ella le va la vida.

Desgraciadamente conozco casos de cáncer y de hepatitis C.

Todas las noches paso tuits sobre Mario Cortés, enfermo de esta hepatitis, a quien no le dan el tratamiento más eficaz por cuestión de dinero.

También le afecta a él el requetepago hospitalario.

Mario es un trabajador a quien, si no paramos a estos asesinos, cualquier día no podrá asumir más gasto en medicamentos.

Y, ¿entonces?

Esto es claramente un asesinato. Y cuando se hace en masa a todos los enfermos crónicos graves, genocidio.

¿Hasta dónde quieren llegar? Hasta matar a, como dice Mario en una entrevista en el diario progresista, a todos los enfermos no rentables.

Asesinan sí.

Y no son números: son personas.

Un bebé muerto en Canarias por no autorizar su traslado a la península; una señora a quien no le mandan la ambulancia; otra a la que lo le practican una colonoscopia en un cáncer de colon...

Y así vamos sumando.

Le puede pasar a cualquiera. ¿Alguien puede estar seguro de no contraer una enfermedad gravísima en lo que le queda de vida?

Yo no.

ASESINOS.

Y a quien lo le guste el nombre, que se aguante. No hago más que ponerle un espejo delante.

Si no está conforme con estas políticas, que llegan al cénit con el pagar la medicación, por ejemplo, preceptiva antes y después de una sesión de quimioterapia, que se vaya del partido.

En ningún momento podrán alegar que desconocían los efectos letales de estas políticas salvajes de exterminio.

Exterminio sí, aunque en los medios no reflejen la magnitud del desastre.

Y conozco casos que hoy hubieran sido muerte segura.

Están matando a fuego lento, con el objetivo de que los ciudadanos mueran y enfermen en cantidad suficiente y, así, neutralizarlos.

Enfermos no representen un peligro para los nueve millones de personas que controlan el mundo.

Sí, más o menos ésa es la cantidad de amos del mundo según Susan George, presidente de ATTAC: en una entrevista en la extinta cadena CNN+ afirmó que su número sería más o menos igual al de los habitantes de París y su banlieu (ciudades dormitorio aledañas).

Es obvio que sobramos muchos de los ya más de siete mil millones de habitantes del planeta, para los que hay recursos de sobra.

Lo que no hay es justicia.

Aquí se gobierna para las multinacionales, a quienes han vendido los sectores estratégicos de todos los países del planeta.

Se gobierna para las eléctricas y se cercena a la renovables, sector manantial de puestos de trabajo; para las petroleras, a pesar de que los combustibles fósiles están acabando con el planeta.

Quien aún hoy niegue el cambio climático, está negando que la Tierra gira alrededor del sol: hasta hubo ¡¡¡un huracán en Nueva York!!!

Pero no importa: quienes mueren son los débiles. Y débiles somos todos, menos esos nueve millones, sus mamporreros y sus voceros.

A estos últimos les recordaré a Urdaci: los periodistas son de usar y tirar.

Y mientras tanto, aquí nadie se mueve.

Mareas y mareas que ni les mueven un pelo de la barba, si la tuvieran los verdaderos mandamases.

Encima, oigo a Cayo Lara diciendo que lucharán en todos los frentes.

¿Me podría explicar el señor Lara qué ha conseguido el parlamento en estos casi dos aciagos años?

No sé si es ceguera o imposibilidad de cambiar el chip.

El debate se cercena ya en la mesa del congreso que, ya de entrada, lo veta.

No digamos ya nada del rodillo.

Pasan tanto de la democracia estos peperos asesinos, que gobiernan por decreto ley.

¿Qué clase de cachondeo es éste?

Este parlamento y todos, incluido el europeo, no son más que una farsa para dar cobertura de democracia a lo que es una dictadura asesina del capital.

El mismo capital de siempre. La diferencia está en que épocas de bonanza daban caramelitos y tós contentos.

Pero es el mismo que explota niños en el resto del mundo, que explota hasta la extenuación en Bangladesh o en China, a trabajadores sin derecho alguno.

Trabajo esclavo.

Lo que pasa es que algunos se creyeron intocables por ser europeos.

Teníamos el muro al lado y nos dieron más ración de caramelitos que al resto del planeta.

Caído el muro, caído todo.

La realidad: sobramos por lo menos seis mil millones de personas.

Con mil millones ya les llega para esclavos y mandos intermedios.

Vaya, para gerente de la plantación y capataces que fustiguen a quien se mueva.

No tienen plan B porque tampoco tienen cabeza con dos dedos de frente.

Y se han cargado ellos solitos el sistema sin tener repuesto preparado.

Ahora, sobre la marcha, actúan.

Y su actuación es meridianamente clara: el exterminio a fuego lento.

ASESINOS. Eso es lo que son todos los peperos.

Normal; no somos más que puntitos como hormigas que ven desde su burbuja, situada en una galaxia muy lejana.

Más cerca están los mamporreros y voceros que anuncian la llegada de la virgen.

No saben cómo salir de ésta más que aguantando a que escampe.

Porque además de ASESINOS son NECIOS.

Y están haciendo lo único que saben hacer: contabilidad creativa en el ciberespacio.

¿Qué macro ni que narices?

Están moviendo dinero humo de un lado para otro para colarnos una recuperación en los mundos de yupi.

No existen balances bancarios o de hedge founds más que en sus mentes PSICÓPATAS ASESINAS.

La economía sólo tiene una ley: oferta y demanda.

Lo demás, mentiras.

Así que hoy presentan presupuestos del estado cuando con una previsión de recuperación en el empleo a finales de 2014.

Justo lo que vaticinaron para este año.

Y el que viene para el 2015.

Los ciudadanos, muchos aturdidos ante la magnitud de problemas que tienen para afrontar el día a día, aquí, en la Tierra, pasan hambre y miseria.

Pero las élites de izquierdas no van mejor.

¿Parlamento? ¿Huelgas generales?

Se deben de estar partiéndose de risa a nuestra costa. Pensarán estos ASESINOS que, mientras vayamos así, bien va la cosa.

Esto es el siglo XXI. E igual que ya no usamos máquinas de escribir ni otras muchas cosas porque han surgido otras más eficaces, la lucha de hoy no puede ser la del siglo pasado.

¿Cuántas huelgas y manifestaciones ha habido en Grecia y Portugal? ¿Cuál ha sido el resultado?

Pues todos nos lo tenemos que hacer mirar.

Este sistema se sostiene gracias a la izquierda, incapaz de ver más allá de catecismos y hojas de ruta.

Y encuestas de proyección de voto.

Muy mal vamos. Porque cuando las circunstancias cambian, las formas de lucha tienen que cambiar.

Pero la izquierda no cambia; están tan despistados como los NEOBURROS.

El asunto es tan grave que tratan de arreglar un ordenador, pongo por caso, con una llave inglesa.

No vale la llave inglesa para esta coyuntura.

La herramienta es la INSURRECCIÓN, un post de abril de 2012 que nadie se lo toma en serio.

Y así estamos, yendo cada vez más personas al matadero.

Hasta la tuberculosis ha vuelto; no sólo a Alicante ni a España: a Europa.

Ante esta catástrofe humanitaria que ya no esconde que hay dos millones y medio de niños malnutridos -a saber cuál es la cifra total de hambrientos-, la respuesta son mareas, PAHs, preferentistas...

Un desastre fenomenal, porque sólo ellos consiguen ganar pequeñas batallas diarias.

Pero no la guerra.

Mientras no haya UNIDAD Y SOLIDARIDAD y se organice la INSURRECCIÓN, aquí seguirá muriendo gente día tras día.

Aunque no salga en la tele.

Como a mi no me gustan los folletines, no sigo el principal.

Pero es que los frentes de lucha tendrían que estar todos cubiertos y, además, organizar la INSURRECCIÓN.

No es tan difícil. Pura organización; y de eso saben mucho muchos.

Pero prefieren gastar su tiempo en plantear mociones parlamentarias que la mesa del congreso frena, sin dar opción siquiera a debate

Con esta estrategia no se va a ninguna parte, excepto a validar el sistema.

Todos estamos concernidos.

Pero parece que la clase política de izquierdas es un pollo sin cabeza, noqueada por los golpes que no paran de darles en la cara.

Están tan zumbados como un boxeador perdedor, que se mantiene en pie no sé ni cómo.

Basta.

También con su ineptitud están contribuyendo a que estos peperos ASESINOS maten sin mayor problema.

Que nadie alegue ignorancia.

Mientras debaten cómo lograr que peperos ASESINOS les dejen debatir en un parlamento muerto, la gente está muriendo, pasando hambre y miseria.

No digan, ni unos ni otros que no lo sabían.

Como le dijeron a Eisenhower los vecinos de Dachau, que vivían a escasos kilómetros del campo y sus hornos crematorios.

Al parecer, tampoco tenían olfato.

El general hizo venir a todos los vecinos al campo de concentración, para que vieran todas las monstruosidades cometidas por los nazis.

Entonces se enteraron

He visto infinidad de veces sus caras con la nariz tapada con pañuelos para paliar tanto hedor putrefacto.

Y lo que reflejaban en ellas estos supuestos ignorantes, no era asombro u horror, sino molestia y repugnancia ante tanta muerte: si hubiera sido por ellos, jamás habrían ido allí.

Seguirían alegando ignorancia.

Parecerá un despropósito está comparación.

No lo es.

Si el sistema sigue, veremos muertos por las calles.

Que nadie se llame a andana.

Ahí vamos derechitos.

¿Para cuándo la solución final ASESINOS PEPEROS?

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24 Sep 2013

Wertgüenza

Escrito por: kikamondelo el 24 Sep 2013 - URL Permanente

La educación universitaria que recibí me trae demasiados recuerdos.

Curse mis estudios desde los años 1974 a 1979 en Madrid.

Las fechas lo dicen todo: eximia transición en la que nos vendieron.

A mí y a muchísimos. Desgraciadamente con mucha sangre.

La Universidad Complutense de Madrid era una isla en medio del cementerio creado por Franco, el genocida enano que murió como vivió: matando.
Hoy toda la comunidad educativa está activa contra las salvajadas de un ministro que carece de WERTGÜENZA y me retrotrae a aquellos tiempos tan duros, que, entonces, ineludiblemente iban a mejor.

La coyuntura internacional nos era favorable; con alguna notable excepción como Alexander Haig, secretario de estado de Ronald Reagan. Este personaje tuvo la infamia de declarar en pleno golpe de estado del 23F, que “aquello era un asunto interno de España”, sobre lo que no tenía nada qué decir.

Pero lo dijo todo con sus breves palabras.

A su pesar y el de muchos, el camino emprendido, que como siempre empiezan los jóvenes porque de ellos es el futuro, no tenía vuelta atrás.

Las tres universidades de Madrid, dispersadas entonces en diversos campus, eran un hervidero.

Y los estudiantes, carne de cañón.

Pero hubo para todos: obreros, carlistas, abogados...

En esas circunstancias, la verdad es que fuimos valientes. Supongo que la juventud tiene un plus de valentía que se pierde con los años.

Vadeábamos la muerte constantemente. Y no nos arredrábamos ante el peligro.

Al menos los cinco compañeros que compartíamos piso en la Saconia de 1976.

He de decir que éramos de todos los pelajes: por eso nunca se pudo hacer reunión de partido alguno.

Suso era del PCG, como le gustaba remarcar. Colega de facultad por pura casualidad, tenía muy buenos contactos con los cantautores del momento: otros valientes que se jugaban la libertad o más en cada recital.

Todos mirábamos a Portugal, ya liberada del fascismo gracias al movimiento de los capitanes de abril, que derrocaron a Marcelo Caetano, el sucesor del infame Oliveira Salazar, único colega del genocida enano en el continente.

Allende los mares tuvo otro no menos siniestro: Perón.

Comenzó allá por el año 1976 un trasiego de cantores portugueses a España: eran los mensajeros del 25 de abril.

Y Suso tenía relación con todos. Y todos venían a su casa, hasta 1977 también la mía.

Yo era muy lela en asuntos políticos. Los demás no.

Pero la universidad lo cambió todo.

Y Suso y sus amigos: Luis Pastor era visitante habitual en Saconia.

Entre unos y otros organizaron el I, y único, Festival de los Pueblos Ibéricos.

Mirábamos al Portugal revolucionario.

Lamentablemente, pasada la transición nos olvidamos nuevamente de los portugueses.

Nunca he comprendido la ignorancia que tenemos ambos pueblos del otro.

A mí la vida me llevó a conocerlos bien.

Precisamente empecé mi relación con Portugal y los portugueses en este festival, celebrado el 9 de mayo de 1976.

Un domingo de primavera.

De allí, abriendo camino, llegaron Fausto y Vitorino.

En la reseña que hizo El País de la noticia, a Vitorino le cambian el nombre y le llaman Victoriano.

http://elpais.com/diario/1976/05/11/ultima/200613601_850215.html

Recuerdo perfectamente aquella mañana de domingo, tras una noche de apreturas memorable: en casa durmieron tanto Fausto como Vitorino.

Y en aquel piso de tres habitaciones, yo no tenía ni cama fija: una vez dormía en el comedor, otra en un dormitorio...

Me mosqueé mucho porque tuve que ceder mi sitio y aquello me creaba mucha inestabilidad.

Sólo tenía veinte años y llevaba casi dos en un Madrid de vértigo.

Por la mañana, con una noche de escaso reposo, salimos hacia la autónoma de Madrid: una de las dos veces que he ido en mi vida.

Pasta poca, claro. Así que nos metimos en un taxi cinco para que nos saliera más barato.

Me tocó el mejor lugar: el suelo de la parte de atrás, oculta para que no nos viera la "autoridad".

Mordiendo el polvo, vaya.

Afortunadamente el viaje fue corto: qué angustia.

No sé ni dónde metieron las guitarras.

Por fin, fuera del taxi, llegamos al escenario donde estaban los demás cantautores.

Más bien a las bambalinas, por decir algo: estaban al aire en el lateral izquierdo del escenario visto de frente.

No fui como público, sino como parte del “séquito” de Fausto y Vitorino.

La vida me ha puesto en situaciones que por las que la mayoría de los mortales no pasan nunca. Pocos escuchan un recital desde la parte de los artistas.

Y francamente, oír se oía muy mal: los altavoces estaban orientados al público y nosotros estábamos detrás.

Todo era muy rudimentario: tarima alta de las de vaya usted a saber, y altavoces.

Eso sí. La parte trasera se apoyaba en no sé qué pared de qué edificio o facultad de la autónoma.

Enfrente, el público en una especie de vaguada, a la manera de un circo romano: los primeros estaban sentados en llano y los demás iban subiendo.

Era un hoyo rodeado de guardias civiles. Ubicados en lo alto, controlaban todo a la perfección.

De cuando en cuando oíamos los helicópteros.

Ver un espectáculo desde la zona de “artistas”, al menos para mí, es un peñazo: ni oyes ni ves.

La cosa es que no recuerdo cuándo, alguien llegó a esta zona muy nervioso y alterado: acababa de conocerse que la extrema derecha, llámese Sixto de Borbón o como se quiera, había disparado en la tradicional romería carlista de Montejurra, Navarra, y había habido víctimas.

Vaya papeleta.

Los organizadores tuvieron que enfrentarse a suspender el recital y explicar el porqué.

Y eso era muy peligroso. Podría haber una avalancha de gente fácilmente si se desataba el pánico.

Si el personal protestaba, peor se ponía el asunto: los guardia civiles iban armados con fusiles de verdad, y estaban en posición inmejorable para el tiro al blanco.

No recuerdo quién lo dijo, ni quién estaba cantando, ni quién se quedó sin cantar.

Mis amigos portugueses sí lo hicieron, con escaso éxito dado el desconocimiento total de las tendencias musicales lusas.

Curiosamente, Grandola Vila Morena es una canción tradicional del Alentejo (Al otro lado del Tajo); justo lo que cantaba Vitorino, empeñado en recuperar su flocklore tradicional de su tierra alentejana.

Pero nadie sabía nada de Portugal; y Grandola era, entonces y ahora, un himno a la libertad.

El caso es que los organizadores tenían una papeleta muy difícil: suspender el festival y esperar la ausencia de incidentes.

La ubicación del personal era como para que se produjera una masacre.

Y Fraga, el ministro del interior ausente.

Fue en esa época cuando dijo lo de “la calle es mía”.

He leído que le sustituía Adolfo Suárez; pero mi memoria me dice que tanto en Montejurra como en la masacre de Vitoria, fue Rodofo Martín Villa su sustituto al frente del orden público.

En ambos hechos tan luctuosos, el tal demócrata Fraga se encontraba fuera del país.

Vaya tela.

De cómo se dispersó la gente en aquel festival inacabado, me viene la confianza en la ciudadanía.

Salió al escenario no recuerdo quién y el personal ordenadamente se dispersó.

Ahí nosotros lo tuvimos fácil: estábamos en la salida natural.

Ésta era una parte apasionante de nuestra vida universitaria.

La otra, mucho menos: tropecientos alumnos por aula donde no tenías ni silla con bandeja para tomar apuntes.

Había que ir pronto para conseguir asiento.

Mi facultad no estaba ni acabada. Sólo había construida una parte, calculo que un quinto del edificio total.

Ciencias de la Información tenía al lado los comedores del SEU.

Y tras ellos, la “cuadra” para la caballería policial.

En una ocasión, una de sus cargas rompió la puerta de cristal de la entrada.

Los grises no se iban con chiquitas.

Y los futuros profesionales de los medios con el retén al lado.

No teníamos al principio, ni bar para bocadillo de media mañana. Cruzábamos y enfrente estaba la plaza donde hoy está la salida del metro, en la que estaban ubicadas farmacia, medicina y estomatología o similar. No recuerdo bien.

De frente, medicina; lateral izquierdo farmacia; derecho estomatología¿?.

No lo recuerdo porque lo mío eran los bocadillos de tortilla de farmacia, la más próxima a CC de la Información.

Había sólo dos facultades en toda España. Y tres ramas a elegir, al menos en Madrid: imagen, publicidad y periodismo.

Cuando comencé la carrera, la iglesia abrió una privada en Valencia. Yo ya estaba matriculada en Madrid y no iba a ir a Valencia, a pesar de que todos mis amigos estudiaban allí.

Pero la voracidad de la iglesia por conseguir alumnos era tal que, ya empezado el curso, me enviaron desde no sé ni dónde, una notificación absurda donde me decían que no me habían concedido el traslado a Madrid. ¿?

Llegué a Madrid desde Alicante.

Becada.

No sé en qué medida porque el hermetismo de mis padres era total: se limitaban a exigirme las papeletas de las notas finales de curso.

Desconozco qué dan ahora. Entonces papeletas.

Debí de ser una de las pocas estudiantes que provenía de la clase trabajadora. Un porcentaje muy escaso.

Más cuando encima tienes que trasladarte de ciudad.

Y encima chica.

Mis padres me enviaban semanalmente menos de los justo para sobrevivir; alquiler y demás aparte.

Así que hice de todo para sobrevivir y comer. Y siempre añado: menos de puta, casi de todo.

Me costó adaptarme a los estudios universitarios: la escuela franquista quería loros que repitieran mantras.

La universidad era otra cosa. Te exigían pensar además de, en mucha menor medida, memorizar.

Veníamos de las cavernas. Y eso que yo tuve suerte y mi colegio, de monjas por supuesto, era riguroso para los estándares de la época.

Las chicas, cuya función fundamental era cazar marido que las mantuviera, no necesitaban saber mucho.

No resultó fácil el cambio; sobre todo porque había dejado de estudiar dos años, empeñada yo en hacer periodismo y mi madre en que estudiara idiomas y mecanografía.

Ya llegaba con eso para una mujer.

Pero soy de las que cuando tiene algo claro, va a por ello de cabeza.

Lo conseguí. Mis compañeras de curso del colegio, especialmente una con la que conviví en Madrid, no podían ni creerlo.

Pero no me doblegué y me salí con la mía.

Aunque fuera mujer, mi destino lo elegía yo.

Recuerdo a mi madre diciendo, como última bala de la recámara para evitar que estudiara, “perderás a Pepe”.

Así se llamaba mi novio. Y sí, lo perdí. Pero no puedo ni imaginarme que hubiera sido una vida frustrada con él.

Ésa no era mi vida sino la de mi madre.

Nunca es fácil ser mujer. Pero entonces aun lo era más.

Tuve que luchar mucho para conseguir mis objetivos en una época negra como el tizón.

La misma a la que quiere devolvernos el Wertgüenza.

A las tinieblas de la historia.

Me niego en rotundo a que las generaciones futuras regresen a esa tenebrosa realidad.

No tolero ni una miajita volver a los tiempos del don y las reverencias a sujetos que tenían menos cabeza que un pez, pero sí dinero.

Basta ya.

Hoy ni lo tienen porque se lo han jugado en el casino y ni siquiera han impreso moneda.

La Historia es un tren avasallador que arrambla con todo.

No se le resiste nada.

Y el Wertgüenza ése no es más que un NECIO con mucha memoria pero pocas entendederas.

La inteligencia no es memoria, sino la capacidad para enlazar conceptos.

Wertgüenza: su tiempo pasó para bien de la humanidad.

Encima, hoy ya sabemos leer y escribir y algo más que las cuatro reglas.

Una élite mundial mediocre se ha propuesto regresar a la edad media.

Si por ellos fuera, nos estaría vetado conocer el alfabeto por orden expresa del amo.

Para ellos no somos más que los siervos de la gleba del medievo.

De momento han traído la tuberculosis de vuelta a Europa.

Pero no se dan cuenta de que la endogamia ha hecho estragos en las clases dirigentes, ya sean políticas o económicas.

Mucho me temo Wertgüenza, que le caiga el cielo encima.

No es usted galo como Astérix.

Precisamente por eso: no sabe del asunto ni le interesa.

A aquella aldea nunca le cayó el universo entero encima. Ya andaban ellos con sus precauciones y demás.

A Wertgüenza y sus colegas les cae.

Por ignorantes.

Al tiempo.

Porque están actuando como los romanos.

Y ya decían los irreductibles galos: “Están locos estos romanos”

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