Hay 101 artículos con el tag misterio en el blog This is just an ordinary day.... Otros artículos en La Comunidad clasificados con misterio

25 Nov 2007

AGATHA CHRISTIE ESCRIBIÓ ALGUNAS DE SUS NOVELAS EN CANARIAS

Escrito por: vjqt el 25 Nov 2007 - URL Permanente

La dama del misterio por excelencia, Agatha Christie (1891-1976), no sólo disfrutó de unas merecidas vacaciones en Canarias, también se inspiró para escribir algunas de sus magníficas obras como "El hombre del mar" o "Una señorita de compañía". Este último libro empieza así:

La señorita Helier acercó su silla un poco más hacia él, se pintó los labios y aguardó impaciente. Los demás también volvieron sus rostros hacia el doctor.

- No sé si alguno de ustedes conoce las Islas Canarias -empezó a decir el médico.

- Deben de ser maravillosas -dijo Jane Helier-. Están en los Mares del Sur, ¿no? ¿O están en el Mediterráneo?

- Yo las visité camino de Sudáfrica -dijo el coronel-. Es muy hermosa la vista del Teide, en Tenerife, iluminado por el sol poniente.

- El incidente que voy a referirles -continuó el médico- sucedió en la isla de Gran Canaria, no en Tenerife. Hace ahora muchos años ya. Mi salud no era muy buena y me vi obligado a dejar mi trabajo en Inglaterra y marcharme al extranjero. Estuve ejerciendo en Las Palmas, que es la capital de Gran Canaria. En cierto modo, allí disfruté mucho. El clima es suave y soleado, excelente playa (yo soy un bañista entusiasta) y la vida del puerto me atraía sobremanera. Barcos de todo el mundo atracan en Las Palmas. Yo acostumbraba a pasear por el muelle cada mañana, más interesado que una dama que pasara por una calle de sombrererías…

En "El enigmático señor Queen" describe incluso alguno de los parajes del Puerto de la Cruz. Agatha Christie visitó este municipio turístico del norte de Tenerife en febrero de 1927. Se hospedó en el Hotel Botánico y en en el "Jardín del Sitio Litre", una maravillosa hacienda del siglo XVIII que también acogió en su día al explorador Alexander Von Humboldt. Desde Tenerife, Christie se trasladó a Las Palmas de Gran Canaria. Su "idilio" con las islas duraría más de 40 años.

Enuno de los relatos de "Trece Problemas" (1932) la acción comienza en elHotel Metropole y se encadena por pueblos y paisajes de Gran Canaria hasta suculminación en las costas de Agaete. También, alguna de las aventuras deHércules Poirot se escribieron en la terraza del Hotel Metropole, unlugar donde le gustaba pasar las largas tardes de verano.

En una de sus últimas visitas a las islas, Christie concedió una entrevista a un medio de comunicación local. Dijo que le entusiasmaba Canarias por sus buenas comunicaciones con las islas británicas, por sus playas y por su buen clima durante todo el año: “Latemperatura era también ideal. La media era de 21 grados, que para míera la temperatura ideal en verano. La mayor parte del día corría unabrisa estupenda y las noches eran lo suficientemente cálidas parasentarse al aire libre”, señaló.

Según cuentan los que la vieron, Agatha Christie pasaba largas horas en la playa tomando sus “baños de mar”. Algunos incluso aseguran que la "Reina del misterio" fue una de las primeras personasque practicó el Surf en las islas.

Se cree que la escritora se refugió en Canarias huyendo del dolor que le produjo el abandono por parte de su marido, Archie Christie. Eso la convirtió en aventurera. Empezó a conocer mundo, viajando incluso a Oriente Medio y Mesopotamia, donde conoció a su segundo esposo, el arqueólogo Max Mallowan.

Las anécdotas de esta histórica visita las recopila Nicolás González Lemus, Profesor y Doctor en Historia de la Universidad de La Laguna, en el libro "Agatha Christie en las Islas Canarias". Además, el municipio del Puerto de la Cruz ha organizado un Festival Internacional con motivo del 80 aniversario del paso de la escritora por tierras canarias.

Agatha Christie es una de las escritoras más importantesde la literatura universal. Sus libros se han traducido a 103 idiomas. Ha vendido más de 400 millones de libros en todo el mundo. Es la autora más leída en el Reino Unido, muy por delante de William Shakespeare.

Agatha tomando té ingles en Canarias.

ACTUALIZO EL ARTÍCULO CON DOS INTERESANTES REPORTAJES QUE HAN SALIDO ESTOS DÍAS EN LA PRENSA CON MÁS DATOS SOBRE LAS VISITAS DE AGATHA CHRITIE A CANARIAS:

http://www.elmundo.es/elmundo/2007/11/24/cultura/1195943027.html
http://www.elmundo.es/elmundo/2007/11/24/cultura/1195940679.html

16 Nov 2007

EL ALMA DE TACANDE

Escrito por: vjqt el 16 Nov 2007 - URL Permanente

Cuenta la leyenda de "El alma de Tacande" que lo ocurrido el 30 de enero de 1628 en una vivienda rural de El Paso, en La Palma, es «un hecho que al orbe pasma». En esa fecha, una mujer regresó del más allá y protagonizó una serie de fenómenos extraños que se prolongaron durante 87 días. A lo largo de ese tiempo, los moradores de la casa escucharon, cuando caía la noche, una voz femenina arrullando a un niño que lloraba, así como dulces cantos y sonidos de castañuelas. También comprobaron cómo la cuna en la que dormía el pequeño de la vivienda semecía sola.

Después de 87 angustiosas noches, el ente invisible habló y dijo que era Ana González, una mujer de la familia que había muerto en 1625 en el parto de su hijo Salvador, criatura que sí logró sobrevivir. Estos inexplicables acontecimientos dieron cuerpo en La Palma a la leyenda de "El alma de Tacande", que ahora, casi 400 años después, con los hallazgos documentales, se convierte en historia. María Victoria Hernández, abogada, investigadora y cronista oficial de Los Llanos de Aridane, también en La Palma, ha logrado documentar a los personajes de una de las leyendas palmeras más famosas. La semana pasada localizó en el Archivo Lorenzo Mendoza un índice bautismal en el que estaba incluido el pequeño Salvador, hijo, según el documento, de Ana González y Juan Pérez. El niño fue bautizado el 12 de septiembre de 1625. En la iglesia de Los Remedios, Hernández encontró el asiento original del documento bautismal de Salvador y la partida de matrimonio de su madre, que se casó el 14 de septiembre de 1611 con Juan Pérez.


El alma de Ana González, según la tradición popular, estuvo vagando por la casa de Tacande durante 87 días, hasta que por fin "descargó" y pidió a sus familiares que cuidaran de su hijo Salvador y que cumplieran las promesas que había dejado pendientes. Ana falleció en 1625 y su alma en pena se presentó tres años después de su muerte.

María Victoria Hernández ha descubierto que Ana, además de Salvador, tuvo otros hijos bautizados con los nombres de Juan, Luis, María y Beatriz. Y por primera vez se tiene constancia de que contrajo matrimonio. «Llegué pensar que era madre soltera, porque en la leyenda no se cita nunca al marido», señaló ayer en la presentación pública de los documentos. El suceso de Tacande trascendió las fronteras insulares. «El sobrino de Ana, Andrés, fue trasladado a Las Palmas deGran Canaria para ser interrogado por el obispo Cámara y Murga, y en el famoso sínodo de 1629, se pidió a todos los sacerdotes de Canarias que dieran misas por el descanso del alma de Tacande», explicó. «Siempre he creído que algo extraño pasó en la casa», sostiene la investigadora palmera. Los documentos hallados, dijo, no matarán la leyenda, muy al contrario, «seguirá corriendo y más gente querrá conocerla». Ayer adelantó que sigue investigando sobre la familia de Ana González y que escribirá un libro sobre la estremecedora historia.

Fuente: Canarias7

Y si quieren saber con pelos y señales lo que ocurrió la última noche en la que se oyó a "El alma de Tacande", la investigadora María Victoria Hernández lo cuenta así en la web del Patronato de Turismo de La Palma, www.lapalmaturismo.com :

Sucedió en treinta de enero, allá en la remota etapa, de mil seiscientos veintiocho un hecho que al orbe pasma" relata el romance de la aparición del Alma de Tacande en el actual municipio de El Paso que extiende su término por montes donde las cumbres atraviesan mares de nubes y la bruma evanescente de los vientos alisios. Según la tradición más extendida, la casa donde habitó el alma es la que se encuentra próxima a la montaña de la Asperilla, frente a la montaña de Miguel Sosa, entre las que discurre el camino a Enrique. En esa lejana época el monte circundaba la rica Hacienda de Tacande.

Viviendas de oscura piedra seca se confundían con la espesa vegetación. La casa, de unos veintidós metros de largo, y unos seis de ancho y dos de altura, guarda aún hoy la leyenda de un alma en pena que quedó atrapada entre sus paredes y techo a cuatro aguas de teja canaria, con sólo cuatro huecos, una puerta por el Poniente, otra por el Sur y a los lados de ésta dos pequeños postigos. Junto a la casa, un gran aljibe en ruinas. Cuentan que durante 87 días el alma de Tacande deambuló su pena y su pecado. Se presentaba en esta casa a arrullar a un niño y la cuna se movía sola, se oían dulces cantos y voces que de persona no visible procedían y los desconsolados lloros de un niño recién nacido. Otras noches se escuchaban tamborcitos, panderos y castañuelas y cantaban voces de decenas de mujeres invisibles. El 26 de abril, al alma habló y "descargó". Pidió que subiera desde la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios en Los Llanos de Aridane Juan Montiel, confesor que ayudaba en el curato del lugar, hasta la casa de la Hacienda de Tacande haciéndole saber que no tuviese temor que ella era alma cristiana.

El fraile cogió una estola, se puso un relicario y se trasladó a caballo hasta el lugar. Llegaron a Tacande entre la una y la dos de la tarde. El alma recibió al fraile diciéndole "seya muy bien venido", continuó pidiéndole perdón por darle tanto trabajo y agradeciéndole con un "Dios Nuestro Señor se lo pagará". Lo mandó a descansar y merendar, a lo que él se negó. Entonces el alma le dijo "ya se acerca la hora, trate V. Rª. de echar asperges y decir Salmos, para ahuyentar el malo, que quiero declarar quién soy". El fraile así lo hizo y le preguntó al Alma: "Hija mía ¿apartose ya el espíritu malo?", respondiendo el alma "ya se apartó de mi", a lo que contestó el fraile "pues ya podreís decirnos quien sois y que es lo que queréis" y el Alma dijo: "Soy Ana González...". Descubriéndose en ese momento que era familia de los moradores de aquella casa. Había muerto de parto, dejando a un recién nacido al que le pusieron el nombre de Salvador, ella pidió que lo trajeran y le dijo en voz alta: "Hijo pedazo de mi corazón, chiquito y por criar". Le suplicaron calmarse y "al punto, sosegó su llanto".

Continuó el alma hablando y pidiendo poder conversar con su sobrina Juana Gutiérrez a quien dijo que recordara cuando " te pregunté si estabas preñada, como decían, y me respondiste que no estaba tal, que era testimonio que te levantaban. Yo no le di crédito y tuve para mi que estabas preñada, y lo dije". Continuó diciendo que lo había confesado y se le mandó "pidiese perdón delante de las personas a quien yo lo había dicho, y no lo pedí. Mándame Dios Nuestro Señor te pida perdón: Perdóname Juana Gutiérrez por el amor de Dios" repitiendo esta frase por tres veces y Juana Gutiérrez la perdonó. Después de esto, Ana González, pidió al fraile que tomara pluma y escribiera, que debía tres romerías: Una a la "Bienaventurada Santa Lucía, por mi hija María, que nació con un grano en un ojo". Una segunda por su hijo Luis, "al Bienaventurado San Blas", que había estado enfermo de una "esquencia" (amígdalas). Y por último otra romería al "Bienaventurado San Amaro por mi hijo Juan que cayó de una pared y se desconcertó", pidiendo las cumplieran y además mandó que dieran medio real de aceite a la Virgen de las Angustias, aclarado que lo había prometido. Por último pidió el alma que le dieran "medio tostón a la mujer de Domingo Francisco", por unas tijeras nuevas que le había prestado, se las perdió, se las había pedido y nunca se las pagó. Terminado esto el alma dijo que no tenía nada más que decir, el fraile le preguntó donde iba y ella le respondió que al Purgatorio.

El clérigo le inquirió sobre cómo lo sabía, a lo que respondió que su Ángel se lo había dicho. Entonces Juan Montiel le pidió que dijera el nombre del Ángel "que lo quería tener por su devoto y se lo dijo en latín, y lo escribió el Fraile, y no pasaron de cinco letras". Los asistentes le preguntaron el nombre del Ángel y este no quiso decirlo. En latín y con cinco letras podría ser Satán, el ángel malo, quien le esperaba a las puertas del Purgatorio y Montiel no quiso decirlo por miedo a herejía. Por último, el fraile le pidió una señal delante de todos. Después de despedirse y pedir perdón, dijo a su hermano Cristóbal González, que le perdonara por que le había hecho en su casa; y que le mirase por su hijo Salvador, por amor de Dios y de repente "botó por la cumbrera una piedra, del tamaño de un cuarterón, dentro de la casa, y abrió la puerta de un golpe con mucho ruido, y el Fraile cayó del escabel donde estaba sentado". En el lugar donde cayó la piedra, nació el árbol de la paz, un olivo que según cuentan fue el primer ejemplar que floreció por aquel pago. Lo cierto es que un olivo viejo y retorcido por la brisa permaneció erguido hasta principios de los años cincuenta entre la casa y el aljibe. Hoy, otros caminantes, buscan su rastro en el sobrecogedor lugar donde el viento y el umbrío siguen recordando y repitiendo los desconsolados cantares de cuna de Ana González, el Alma de Tacande.

María Victoria Hernández

28 Sep 2007

EL MISTERIO DE LAS MOMIAS GUANCHES

Escrito por: vjqt el 28 Sep 2007 - URL Permanente

Canarias, hace seis siglos. Una sociedad perfectamente organizada, que fue erradicada pero que tenía su propia lengua y costumbres. Se vivía "aislado", pese a ello, los aborígenes de las islas estaban perfectamente organizados, divididos en menceyatos y bajo mandato de varios líderes, los menceyes.

No soy nacionalista (mucho menos independentista), de hecho, estoy convencido de que no procedo de un guanche sino de un habitante de la Península (eso es algo que deberíamos tener todos muy claro), pero no puedo alegrarme de un genocidio que terminó con una cultura asentada y unas tradiciones de las que hoy en día se conservan muy pocas. Afortunadamente, lo poco que se salvó ha perdurado a lo largo de los años y todavía hoy, podemos enorgullecernos de tener palabras, costumbres y tradiciones propias. Un modo personal de hablar, una forma diferente de entender la vida. Amables con los que vienen desde fuera, pero celosos de nuestras costumbres.

Para desarrollar todo lo que estoy contando podría poner multitud de ejemplos: pinturas rupestres, restos arqueológicos, juegos autóctonos, gastronomía propia, palabras o nombres... Por tener, tenemos hasta especies animales y vegetales únicos en el mundo. Lógicamente, eso no nos lo dieron los aborígenes de las islas sino la Naturaleza, pero es otro claro ejemplo de que tenemos una IDENTIDAD PROPIA. Sin embargo, hoy voy a detenerme en un enigma, el de las momias guanches.

No sólo en Perú o Egipto se momificaban a las personas. En Canarias también. El motivo es un misterio pero se sabe que esta costumbre estaba destinada a preservar el cuerpo del fallecidomediante técnicas de embalsamiento muy similares a las que serealizaban en otras civilizaciones antiguas. Su finalidad, vinculada asus creencias religiosas, era proteger al cadáver y también distinguirsu relevancia social. El Museo de la Naturaleza y el Hombre, en Santa Cruz de Tenerife, expone algunas de estas momias, que durante siglos fueron objeto de coleccionismo y curiosidad científica en Europa.

Durante la Conquista, muchas momias guanches fueron regadas por todo el Planeta. Existen momias canarias en museos de la Península, Francia, Reino Unido, Alemania, Estados Unidos, Canadá y Argentina. Hace muy poco fueron devueltas dos que permanecían en este último país desde hace 104 años, concretamente en Necochea.

Pero, ¿por qué momificaron los guanches a susdifuntos y qué papel jugaron las momias? Lasfuentes escritas basan sus apuntes en el concepto de "espíritus de los antepasados". Al parecer, en su idea de lamuerte el alma pervive, tendiendo a fijarse en árboles y rocas, ideaque permanece vigente en amplias zonas del mundo bereber norteafricanoy guarda ciertas similitudes con el pensamiento egipcio antiguo.Apenas existen escritos antiguos que puedan ofrecer una imagen correctade la historia del pueblo guanche, ya que los primeros cronistas escribieron sus textos un siglo después de laconquista, careciendo de suficiente fiabilidad y en ocasiones con contenidos contradictorios. No en vano, laprimera descripción de un embalsamamiento que encontramos la realizófray Alonso de Espinosa en 1594. En ella explica que al cadáver,después de haber sido lavado, se le vertía en el interior de la bocauna mezcla preparada a base de mantequilla derretida, polvos de brezo,piedra tobosa, corteza de pino y una serie de plantas aromáticas.Después el cuerpo del difunto se dejaba secar al sol durante cincodías, dándole la vuelta en continuas ocasiones. Una vez pasado esetiempo, el finado era envuelto en pieles de animales atadas con tirasde cuero.Sin embargo, años más tarde nos encontramos con otra descripción delproceso distinta. En este caso efectuada en 1632 por fray Juan AbreuGalindo, quien afirmaba que el cuerpo era lavado dos veces al día conagua fría, para luego ser ungido con mantequilla y rociado con polvo depino, piedra pómez, toba, y hierbas aromáticas.

Nunca se sabrá a ciencia cierta por qué se hacía. Desafortunadamente no existen documentos de la época y lo poco que se sabe es gracias al esfuerzo de científicos curiosos que, probablemente, no dispongan de la inversión que se necesita para investigar en un pasado que fue arrancado de cuajo.

26 Sep 2007

LA ISLA MISTERIOSA

Escrito por: vjqt el 26 Sep 2007 - URL Permanente

El navegante irlandés Brandán, también llamado Brandano, Barandán o Borondón, fue uno de los grandes monjes evangelizadores del siglo VI. Las leyendas de sus viajes se extendieron durante siglos por la Europa cristiana. De acuerdo con un texto, en el año 516 partió en barco junto con otros diecisiete monjes en busca del Paraíso Terrenal. Tras un largo viaje, recaló en un mar lleno de islas. ¿Canarias, las islas del Caribe? La leyenda cuenta que los monjes celebraron una misa en una isla que resultó ser una ballena. Ahí nació la leyenda de la isla errante en las aguas del Océano Atlántico. Para la Iglesia Católica, San Borondón es un santo, el patrón de los marinos y su fiesta se celebras el 16 de mayo.

En Canarias aún persiste una leyenda popular de una isla que aparece y desaparece desde hace varios siglos y que fue bautizada como la isla de San Borondón. Según los "testigos" que dicen haber visto la isla, se sitía en el extremo occidental del archipiélago, entre La Palma, La Gomera y El Hierro.

Los científicos achacan la aparición de la isla a la sombra del Teide proyectada en el océano, a un espejismo o a la acumulación de nubes en el horizonte. Pero lo cierto es que la leyenda de San Borondón llegó a adquirir tal fuerza en Canarias que durante los siglos XVI, XVII y XVIII se organizaron expediciones de exploración para descubrirla y conquistarla. Incluso Leonardo Torriani, ingeniero encargado por Felipe II para fortificar las Islas Canarias a finales del siglo XVI, describe sus dimensiones y su localización y aporta como prueba de su existencia las arribadas fortuitas de algunos marinos a lo largo del siglo XVI.

El historiador Abreu Galindo se aventuró a dar sus coordenadas: diez grados y diez minutos de longitud y veintinueve grados y treinta minutos de latitud, es decir, al noroeste de la isla de El Hierro. Ha habido numerosas representaciones cartográficas de la enigmática ínsula desde el siglo XII.

Un aspecto que alimenta la mágica leyenda son las numerosas expediciones que desde el siglo XV se han realizado por españoles y portugeses para encontrar la mítica isla, siendo una de las más conocidas la ordenada por el Capitán General de las Canarias, Juan de Mur y Aguirre, en 1.721, pero la primera en la crología de las numerosas expediciones acontecidas, la realizó el portugués Fernâo Dulmo en 1.486. En 1.519 Francisco Fernández de Lugo, regidor de La Palma y posteriormente de Tenerife, 1.520-1.540, sobrino del conquistador de Tenerife y primer Adelantado de Canarias, Alonso Fernández de Lugo, aprovechando una estancia en la península en 1.519 propone a la Cámara de Castilla unas capitulaciones muy semejantes a las de Cristóbal Colón.

Es muy abundante la presencia de esta isla en la prolija actividad poética y narrativa de Canarias. Una de las primeras manifestaciones sobre la fantasmagónica isla, las hace Viera y Clavijo en su poema "Los Vasconautas". En los 80, una versión musical de un romance a San Borondón fue intepretado por Los Sabandeños.

Cirilo Leal ha llevado este mito al teatro en su obra La Conjura, Premio Ángel Guimerá en 1.983, en la que las últimas escenas se desarrollan en torno a San Borondón, la isla non trubada.
Igualmente se hace mención a la soñada isla por el cronista oficial de El Hierro y premio Canarias de comunicación en el año 1.993, José Padrón Machín, en sus Memorias de un desmemoriado afirmando haberla visto.
Aún en nuestros días, esta leyenda está más viva que nunca, fiel reflejo de ello es el libro de fotografía San Borondón, Relato de un Sueño, del joven artista herreño Alexis Hernández presentado en Madrid en junio de 2.000

Sobre este blog

Avatar de vjqt

This is just an ordinary day...

Noticias curiosas. Pensamientos en voz alta. Y todo, con sabor canario.

ver perfil

Tags

Fans

  • johuga
  • El Tomate Alternativo
  • mimarve
  • ricardoibarra
  • José de Jesús Loza Sánchez
  • Mari Muraglia
  • María
  • Servando Pérez Domínguez
  • estudiopotrony
  • interstockbroker

Ídolos

  • isabel-dominguez
  • aránzazu
  • sanfranciscomar2
  • elisa-
  • Sibylla Orsini Monmorency
  • tonibust
  • un-espanol-mas
  • QUINO Y ANA
  • aojnauj
  • Tehan Pi Yao
  • delcorralfoto

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):