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    <message>O.K. * * * 

[;)][;)][;)]</message>
    <name>An&#243;nimo</name>
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    <message>Gracias . Totalmente de acuerdo...En la d&#233;cada de los 60-70, casi viv&#237;a en ALMER&#205;A...Genial tu rese&#241;a..

un beso</message>
    <name>An&#243;nimo</name>
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    <message>La "A.F.S." que encabeza este art&#237;culo, supongo que se referir&#225; a don &#193;ngel Fern&#225;ndez Santos, el &#237;nclito cr&#237;tico ya fallecido, apasionado cin&#233;filo y escritor desde muchos a&#241;os en El Pa&#237;s. La selecci&#243;n de este trabajo es especialmente atinada, porque, en efecto, en &#233;l se ensalza un Welles m&#225;s sereno y calmo con su caligraf&#237;a y puesta en escena. Mi recuerdo de este casi mediometraje es lejano, pero no se me olvidan dos aspectos clave: uno, la complicidad de la admirable Jeanne Moreau, y, dos, que se rod&#243; en Espa&#241;a, concretamente (creo recordar) en el pueblo de Chinch&#243;n, en su afamada plaza ovalada.
Saludos cordiales</message>
    <name>An&#243;nimo</name>
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    <message>Cuando vi, viv&#237;, esta pel&#237;cula, me qued&#233; clavado en el asiento.
Bueno, algo as&#237; como que la fascinaci&#243;n me ten&#237;a atrapado y apenas daba cr&#233;dito a las sensaciones que se apelotonaban, que se disparaban, que se decantaban, que se trenzaban, que se, siempre, desordenaban en mi asombrada persona.
&#161;Caray! el relato, su impactante imagen tan bella y tan nueva para mi mirada. &#161;La biblia en verso! &#161;qu&#233; en vilo!
Al galimat&#237;as de impresiones he renunciado a darle coherencia. Pero hay una especie de pensamiento contaminado de emoci&#243;n que se despliega al final del relato en boca del marinero: "no podr&#233; contar mi historia porque nadie me va a creer".
Es as&#237; de sencillo, la historia que vivimos en gratuidad y belleza, que nos devuelve la inefable y &#250;nica imagen de nuestra persona se consume en nosotros y se traducir&#225; en muchas dimensiones, nos acompa&#241;ar&#225; viva pero apenas la podemos contar.
Se trata de una historia que no cabe en palabras, ni puede enmarcarse en im&#225;genes, pues es una historia de amor. Sencillamente.
Welles atin&#243; en la diana, es un regalo. Gracias.</message>
    <name>colibr&#237;</name>
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    <message>En esa historia recogemos la vida de un hombre, un comerciante viejo que est&#225; llegando a los &#250;ltimos a&#241;os de su vida y que quiere verdaderamente convertir en realidad todo aquello que &#233;l concibe. Es un hombre tosco, acostumbrado exclusivamente a amontonar dinero, un hombre que no ha le&#237;do libros, que tan s&#243;lo ha le&#237;do libros de contabilidad, pero que en un momento determinado, sintiendo que se acerca el final de su vida, quiere hacer realidad una historia que ha o&#237;do a&#241;os atr&#225;s, y que se va contando por parte de los marineros de los bares del sur. 

La historia es sobre un hombre muy poderoso que en un momento determinado hizo que un marinero se juntara con su mujer para engendrar un hijo, haciendo as&#237; realidad tambi&#233;n el poder sobre la fecundidad, el poder sobre las almas y los cuerpos de los dem&#225;s. Pero esa historia, que es un relato literario oral que se va explicando en las tabernas de los bares del sur, &#233;l piensa que va a por la realidad a trav&#233;s de su propio poder. Efectivamente se traslada al puerto, recoge al marinero m&#225;s vigoroso y hermoso que encuentra, y lo junta no con su mujer porque no tiene, sino con quien hab&#237;a sido hija de su rival comercial, a quien tambi&#233;n compra para esa ocasi&#243;n. 

A partir de aqu&#237; les hace copular; hacen el amor, y es entonces cuando se desborda la propia historia puesto que en el momento en que &#233;l toma posesi&#243;n de aquello que hab&#237;a sido ficci&#243;n, la muerte va a tomar posesi&#243;n de &#233;l, y en la medida en que &#233;l cre&#237;a que ser&#237;a un puro acto mec&#225;nico en el cual se producir&#237;a el fruto de su propio poder, deviene un amor entre el marinero que ha contratado y esa otra mujer. 

Con lo cual nos encontramos con una fascinante alteraci&#243;n de los juegos entre la ficci&#243;n y la realidad, y es que cuando a trav&#233;s del poder convertimos en realidad la ficci&#243;n, &#233;sta nos desborda, haci&#233;ndonos olvidar el juego, situ&#225;ndonos en un plano que no es ni lo uno ni lo otro.</message>
    <name>An&#243;nimo</name>
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